martes, 29 de enero de 2013

El Ser Interior y el Infinito

A priori, debo decir que infinito me suena como un concepto más amplio que el de ser interior, aunque intuyo que el ser interior siente la plenitud del infinito. La diferencia y la similitud que señalo es simple, la misma que tiene la gota y el océano.

Podemos ver que existe una gran diferencia entre una gota y el océano, aunque también puede decirse lo contrario. Tengamos en cuenta esta característica tan sencilla y a la vez, tan misteriosa: la gota es y no es semejante al océano. De la misma forma nuestro Ser Interior es y no es idéntico al universo. 


Ilustración de José Mataloni
Un gota es idéntica al mar en cualidad y cantidad, cuando es una parte indivisible del todo. Sin embargo, cuando una ola se eleva, esa gota se separa y tiene una crisis.

Aunque es igual en cualidad, no cuenta con la fuerza del universo para sentir esa semejanza. Se siente inferior, pequeña,..., se ha individualizado.

Para la gota en este trance, que le parece eterno, se trata de confiar en ella misma, para re-conectar con su experiencia.

Es decir, nuestro ser interior se encuentra ante el dilema de aprender a ser como un pequeño océano, recordando su procedencia. Por cierto, cualquier destino que encuentre será el adecuado para regresar a ese gran infinito,..., de todas formas, sepamos siempre que el viaje fuera de él puede ser muy diferente si uno se encuentra a si mismo.

lunes, 28 de enero de 2013

El Trabajo y la Salud







Si un hombre es llamado a ser barrendero, debería hacerlo como Miguel Angel pintaba, o como Beethoven tocaba música, o como Shakespeare escribía poesía. Debería barrer tan bien que todos los anfitriones de la tierra y del cielo se detengan para decir: ' Aquí vivía un barrendero grande que hizo su trabajo bien'.” 
Martin Luther King

Decía San Agustín: “Ama, y haz lo que quieras”; escasas palabras que esconden una enorme y brillante verdad. Uno piensa, porque lo piensa la sociedad y porque así nos lo han enseñado, que el trabajo es un mal necesario, y por tanto, es algo que no nos agrada realizar, pero que necesitamos para sobrevivir. Partimos de esta base para elegir profesión, o carrera universitaria, en los casos en los que creemos elegir... De esta forma, cualquier cosa que hagamos irá encaminada fundamentalmente a la supervivencia; el amor por lo que uno hace, queda en un plano muy pequeño o, en la mayoría de los casos, prácticamente inexistente. 

Relegamos nuestros talentos a meros hobbies, a aficiones sin valor y sin reconocimiento. Y con el paso de los años, estos talentos van aletargándose o desapareciendo, de tal forma que, cuando queremos buscarlos, ya no los encontramos. 

La naturaleza es sabia e inteligente. Nada en este mundo está hecho sin motivo. También es así con nuestros talentos. Cada uno de nosotros nace con unas aptitudes para realizar algo. Las abejas nos muestran cada día cómo funciona una colmena cuando cada uno concreta su labor natural. La naturaleza nos ha dado a cada uno un don del que relegamos porque el pensamiento social nos dice que solo unas pocas profesiones te pueden dar el poder y el dinero necesarios para triunfar en la vida. Y mientras buscamos desesperadamente dinero y poder, nos olvidamos de amar lo que hacemos y de hacer lo que amamos. 

Así nos paseamos por profesiones que detestamos, protestamos de la mañana a la noche por el trabajo que hacemos, por nuestro jefe, por nuestros compañeros, por los clientes... etc. Dice el doctor cirujano Mario Alonso Puig, que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo, deja el sistema inmunológico en situación delicada durante seis horas. Cada día comprobamos con más notoriedad que nuestras emociones están absolutamente relacionadas con la enfermedad. Es en este camino en el que nos encontramos llenos de dolencias procedentes de nuestro desamor por nuestro trabajo y, sin embargo, no somos capaces de deshacernos de él, porque el miedo es más grande que la verdad, obviamente, para nuestras pequeñas mentes. 

Hacer lo que uno ama es fuente de salud. Todo aquello que realizamos desde aquel sentimiento de profundo amor, tiene un fruto por completo diferente que aquello que hacemos desde la queja, el miedo, la envidia... 

Solo es necesario probarlo. Nada más que eso. No hace falta creer en estas palabras, sino “ver” cómo el sentimiento conduce a consecuencias que llevan su propio signo. 

Artículo compartido del blog: http://elcirculoeconomico.blogspot.com 

domingo, 27 de enero de 2013

¿Es Posible una Medicina Universal?

Dos Grandes Tendencias

En cuanto al tratamiento de las enfermedades, en los últimos años han surgido miradas distintas de la visión que pone en relieve la realidad de la materia como causa de la enfermedad.

La medicina que tiene en cuenta lo "invisible", ha dado pruebas de poder llegar hasta la raíz de la enfermedad y poder intervenir concretamente en su resolución.

Cuando me refiero a los que ven el origen en la materia, no estoy hablando sólo a la medicina alópata, sino a una intención subyacente, que se ubica más allá. Por ejemplo, se puede prescribir un medicamento natural, sin embargo, hacerlo esperando vencer la evidencia física de la enfermedad, de todas formas. Es decir, esto no es ir a la causa "invisible" de la enfermedad, o su raíz emocional, y sensitiva.

Mirar la causa invisible de la enfermedad, es darse cuenta del sentido biológico de cualquier enfermedad y actuar desde allí, de acuerdo a la psicología del paciente.

¿Es Posible una Medicina Universal?

Por cierto, aunque una u otra corriente tenga una gran verdad entre las manos, no tiene sentido negar ninguna medicina, porque ambas posturas pueden colaborar con la sanación, de hecho así lo creo. Entonces, puede que lo más inteligente sea poder comprender ambas posturas desde un mismo lugar, como si fueran las dos caras de una misma moneda, y poder avanzar hacia un criterio más universal de la medicina.





sábado, 26 de enero de 2013

Columna Vertebral y Coherencia

El comienzo de una idea determina el resto de la idea y cualquier parte de la misma me va a mostrar la misma situación. Este es un ideal de coherencia, cuya vibración podemos sentir a medida que somos más coherentes.

La tensión nace cuando encontramos un estado de incoherencia entre nuestro sentir, nuestro pensar, y nuestro accionar. Es decir, la circulación de la energía biológica responde diferentes órdenes. La cabeza le dice que hay que hacer una cosa, el sentir otra, y la acción una tercera distinta. Cada una tira los músculos en una dirección diferente, y empieza a manifestarse el síntoma, que nos mete dentro de un proceso de resolución.

Ejercicio

Siente tu columna y visualízala, teniendo en cuenta las zonas dolor. Elije una y comunícate con síntoma. Pregúntale por qué se ha generado allí el nudo en la circulación, y qué necesita. Puede que notes que tienes que "perseguir" la zona de dolor, porque esta se va hacia arriba o hacia abajo. Síguela, te está mostrando el origen de la tensión. En todo momento, procura relajarte y transformar impresiones negativas. Pide interiormente saber. Luego, si has descubierto alguna contradicción, procura ser más coherente. Por último, visualiza tu columna radiante hasta sentir que está mucho más relajada.         

Revista Unkido: Especial Biodescodificación

viernes, 25 de enero de 2013

El Juego de Rol

Enlace a la Revista Esfinge
Imagina que tu cuerpo es el centro de comando de una consciencia más amplia. Es como un cuerpo mucho más grande que lo rodea, vamos a llamarlo el yo cuántico, y abarca incluso lo que entiendes como entorno.

No es que no lo percibas, te puedes dar cuenta de muchas maneras, a las que llamas conocimiento intuitivo, pero tu atención cotidiana está concentrada en el centro de comando, situado en la visión intelectual.

Esa visión está aún desarrollándose, y como es incompleta necesita sentirse fuera de toda visión holistica, para así desarrollar sus habilidades individuales. Sin embargo, llega un momento en el que el intelecto llega a sus confines, o bien, puede abrirse hacia aquella esfera voluntariamente y dar un salto cuántico hacia ella en cualquier momento. Incluso, en este caso, no importa cuánto sepa el intelecto particular, ni cuánto haya madurado, o se haya desarrollado, lo único que tiene que comprender es que el centro de comando responde a las directivas del cuerpo mayor...

Y la identificación con uno y otro yo es determinante a la hora de elegir entre el temor y la confianza. Ahora, cada uno decide cómo seguir este cuento, o esta especie de juego de rol que hemos planteado.

El Espíritu Cuántico

Es muy posible que cuando contamos algún recuerdo, en esa retrospectiva, podamos ver en forma más sencilla, como muchos aspectos encajan a la perfección, más allá de lo que podíamos ver en el momento. Todo parece moverse con una lógica que está por encima de cada hecho. Si investigamos más, es posible que nos demos cuenta que el "tono" de esa lógica, es el mismo que estamos emitiendo con nuestro sentir.
¿Lo has percibido?

Hasta ahora no he dicho si el tono interior es una consecuencia o una causa. Puede incluso ser que no sea ni una cosa ni otra al 100%. Lo que si veo que partimos del paradigma de que somos una "consecuencia de", y de repente, empezamos a abrir nuestras mentes a que sea al revés, o de otras maneras. 

La física cuántica, la introspección, las tomas de consciencia a partir de la experiencia, el contacto con otras filosofías, el empezar a reconocernos tal cual somos, y hasta la actual crisis socio-económica mundial. Todos estos factores, entre otros, pueden hacernos ir desde el viejo al actual paradigma. 



Incluso en este momento, en el fondo no veo dos partes distintas, sino una sola consciencia que va evolucionando, la humana,..., en la cual, como individuos podemos podemos estar parados dentro de un amplio abanico de posibilidades. Por supuesto, a medida que el nivel general de toma de consciencia es más grande, quedarse en los viejos conceptos e ideas, puede resultar complicado, o incluso peligroso. Esto lo digo sabiendo que tenemos mucho tiempo, sobre todo si aceptamos que el tiempo desde una perspectiva cuántica... 

Sí, conviene saber qué es física cuántica, distinguir qué es la mecánica, (por cierto, muy aplicada a la vida contemporánea), cuáles son las implicaciones de esta teoría, y comprender qué es el enigma cuántico, el cual parece que cuánto más sabemos más grande es. Es ciertamente, un tema complejo, pero por sobre el enigma cuántico, podemos integrar a nuestro pensamiento corriente el "espíritu cuántico": una actitud cuyo principal componente es la de tener una mente abierta a la posibilidad que nada sea como parece ser.     

Si en una retrospectiva nos podemos dar cuenta que todo tiene una lógica más profunda de lo que pensamos, y que esa lógica está relacionada con nuestro sentir... sencillamente, ¿por qué no pensamos que esa lógica está presente todo el tiempo, como lo está ahora mismo aunque no podamos verla? Y si podemos darnos cuenta que el tono de nuestro sentir es semejante a lo que nos sucede, (esto implica la vibración de pensamiento que emitimos, todo nuestro lenguaje corporal y lo que decimos, nuestra actitud, etc.) ¿qué tal si probamos de cambiar ese tono desde nosotros y de paso, ver qué sucede en la realidad? Si acaso no ocurre nada, al menos habrás llevado mejor los acontecimientos que te hayan tocado. Sólo se trata de un juego, cambiar aspectos que podamos transformar, y estar preparado para ver consecuencias en la medida del cambio de nuestro sentir. 

jueves, 24 de enero de 2013

Ser Uno Mismo es Fácil

Creemos que no es fácil ser Uno Mismo. Sin embargo, resulta mucho más complicado cuando pretendemos escondernos. De todas maneras, parece que los convencionalismos sociales así lo imponen.

A pesar de todo, ser Uno Mismo puede resultar mucho más sencillo de lo que parece, lo difícil es animarse a dejar de ser lo que otros quieren que seamos.

Es preferible dedicarse a descubrir lo que somos, que pelear contra lo que no somos.

De alguna manera, de esto trata la Biodescodificación, de desempolvar lo que permanece a las sombra de nuestro ego.

Ser Uno Mismo es fuente de salud.

Únicamente al librarnos del prejuicio, podemos percibir las cosas como son. Dicho así, resulta hasta una obviedad, sin embargo, en la práctica implica un gran trabajo interior. Y por eso, vamos a asomarnos a este paradigma desde distintas perspectivas:

El prejuicio ocupa un lugar en nuestro pensamiento, mucho más grande del que imaginamos, y mucho más cercano del que podemos reconocer.

El prejuicio nos hace semejantes, porque remarca lo distinto, nos da una falsa sensación de poder personal, al reafirmar y justificar los aspectos más inmaduros de nuestra personalidad. Todo lo que tienes que hacer es ser un semejante, y moverte por dentro del código de juicios establecidos. Si cumples con el rol eres aceptado por el grupo, conjuntamente con aquellos aspectos inmaduros. Es un velo que los tapa y te da apariencia de seguridad. Tu lenguaje corporal, tu aspecto, tu forma de hablar, tus temas sufrirán una adaptación al grupo, incluso el líder es aquel que representa mejor el arquetipo del distintivo egrégor grupal. Ya eres un igual, el único problema es que ya no eres tú.

Consideremos para resumir, que los prejuicios están en todos los niveles sociales y codifican nuestro accionar cotidiano, casi por completo. Por eso, en una biodescodificación establecemos una diferencia entre las emociones sociales y las emociones ocultas, y procuramos detectarlas para liberar a la persona de una conducta en base a aquellos prejuicios.

Cuando la persona toma contacto con su sentir real, y comprende que puede expresarlo coherente-mente,  se libera de la tensión que genera el aceptar los prejuicios sociales. Por eso decimos en Unkido: Ser Uno Mismo es fuente de salud.

Hacia la Inteligencia Emocional


Cuando una casa está construida en un terreno inestable toda la estructura se resiente. Sucede algo similar con las emociones. Si basamos nuestros comportamientos en ellas, resultará muy difícil mantener íntegro nuestro andamiaje personal.


La cuestión, creo, no es intentar suprimir o reprimir las emociones, sino darles otro lugar, que no sean el de ser cimientos de nuestro accionar. En realidad, nuestras emociones nos pueden alertar del sentir del momento, nos pueden ayudar a gestionar impresiones, nos pueden sensibilizar hacia ciertas temas, nos pueden ayudar a crecer,..., sólo estoy diciendo que parecen no servir de cimiento de nuestra personalidad. No tenemos por qué considerarlas nuestros enemigas, y tener con ellas una actitud policíaca, tan común en nuestro pensamiento occidental.

Vamos a dividir las emociones en dos grupos: las emociones armónicas y las intensas, para poder señalar lo que parece una ecuación: cuando las emociones son intensas, parecen gobernar nuestro sentir, en cambio, cuando son armónicas, responden a otro puesto de mando: la consciencia, o el sentir consciente, la inteligencia emocional. Y mientras que as emociones parecen la reacción o el resultado de estímulos externos, el sentir consciente, proviene de una voluntad interior, de una decisión profunda de nuestro ser.














Como dije, creo que no se trata de reprimirlas, ni de poder controlarlas. De hecho, en Biodescodificación descubrimos que el hecho de no expresarlas es causa de conflictos inconscientes. Ser conscientes de ellas, des-cubrirlas, nos lleva hacia la inteligencia emocional.     


lunes, 21 de enero de 2013

Actos Fallidos y Actos de Aciertos Inconscientes

Actos Fallidos

Seguramente, te ha pasado, sobre todo cuando estás con cierto estrés, que dices algo que no quieres, o incluso, lo contrario a lo que quisieras decir. O bien, llamas a alguien que no quieres, o nombrar a tu pareja por el nombre de tu ex. A este tipo de actos, le llamamos actos fallidos.

Nuestra mente inconsciente funciona con mecanismos invisibles, y aquellas respuestas están programadas. Podríamos pensar incluso que, a veces, parecen diseñadas por nuestro propio enemigo. Lo que sucede es que estas respuestas automáticas, dependen de varias cosas: del estímulo anímico, de las creencias que tengas, de lo que tengas en mente, de cómo proyectes tu energía vital ante determinadas situaciones. Es decir, por ejemplo, si estás sintiendo desvalorización, las respuestas que proyectes desde el inconsciente, dejarán ver claramente esta tendencia.


La desvalorización es Moneda Corriente

Hago un giro, a propósito de la desvalorización, porque a partir que uno trabaja con Biodescodificación, se puede comprobar que es una cuestión más común y cotidiana de lo que se piensa.

¿Te duelen los huesos? ¿La rodilla, el hombro, los tobillos, el cuello? Pues, la gran candidata a ser la generadora de este síntoma es la desvalorización, que se presenta ante diversas cuestiones.

Nos podemos estar desvalorizando todo el tiempo, o en cualquier momento; ante quienes nos gustan y/o ante quienes nos disgustan, ante las opiniones de los demás, ante las sentencias que nos dicta la sociedad, la familia, la religión, etc. La desvalorización es moneda corriente, y quiero agregar, que es la madre de muchas otras creencias negativas.


Actos de Aciertos Inconscientes

Volviendo hacia aquellos actos fallidos, sólo los voy a tomar como referencia, porque quiero presentar también los contrarios a estos actos, los cuales podría bautizar ahora como "actos de aciertos inconscientes". Estos actos, al contrario que los anteriores, parecen provenir de proyecciones afirmativas de nuestro inconsciente.

Curiosamente, tengo varios ejemplos que he vivido. Por cierto, aunque me han sorprendido, nunca antes se me había ocurrido contarlos, ni había visto que he vivido tantos. El primero, en realidad, no sabía decir si es un acto de acierto, o un acto fallido.


Cuando era adolescente me tuve que enfrentar a una situación difícil en el colegio. Mi tía, que llevaba mi propio apellido, se convirtió en mi profesora de geografía. Para no satisfacer la suspicacia de mis compañeros y no caer ni a un lado ni al otro de las alternativas que se me presentaban, decidí ser un alumno mediocre y llegar al aprobado con lo justo. De esa forma, creía que no llamaría la atención y en cierta manera, funcionó durante todo el año. Sin embargo, el crucial primer día, mi tía acostumbraba a charlar para conocer a los alumnos y hacerlos interesar por la materia, y por cierto, lo hacía muy bien. En un momento, preguntó cuál era el punto más austral de la Argentina. Las respuestas se sucedían, y nadie acertaba. Era mi oportunidad para decir un disparate, llegar al colmo, quedar como gracioso e ingenioso, y así ganarme la simpatía de mis compañeros y la buena mirada de mi tía. Sin pensarlo, levanté la mano y no se me ocurrió otra cosa que gritar bien alto: "el cono sur",..., en vez de las risas que esperaba, escuché un "muy bien Mataloni" de mi tía, al tiempo que sentía la mirada de todos en mi nuca.

Otro de la misma época, poco después, hubo un profesor de contabilidad que me ayudó mucho en aquellos momentos difíciles, ya que mi padre había fallecido. Hasta se tomó la mitad del año, en hacer charlas psicológicas de integración y a través de eso, sentí mayor confianza y alegría. Yo creo que su ayuda fue a partir de lo que mi situación le generaba. Recuerdo que en algún momento me dijo que vivía en el centro, en determinada galería. Pasaron varios meses, no recuerdo cuántos, pero un día, caminando por el centro de la ciudad, vi el nombre de la galería y recordé que el profesor mi había invitado a continuar nuestras charlas. Me fijé en el contestador automático, vi su nombre, y llamé sin plantearme nada más. Subí a su piso, las puertas del ascensor daban directamente al departamento. La puerta se abrió y vi una multitud de gente. Empecé a caminar, la gente se fue abriendo ante mi paso, y al final de la sala, mi profesor que me mira asombrado y me dice: ¡José, te acordaste! ¡Era su fiesta de cumpleaños!

Para dar un ejemplo actual, hace algunos días estaba almorzando con una amiga. El televisor estaba prendido y estaba dando una de sus series favoritas. No le prestábamos mucha atención, porque la charla era interesante, e iba en aumento, y el televisor particularmente me molestaba. Sentí el impulso de apagar el aparato, pero lo refrené porque era una serie que a ella le gustaba. Volví a sentirlo al poco tiempo, pero, vi que el control remoto estaba lejos. Pasaron unos pocos momentos más, y me incorporé del sillón, para tomar un poco de pan. La barra de pan, dio contra algo que estaba debajo de la bolsa del pan, no sé qué fue, pero esto cayó directamente sobre el botón rojo del control remoto, y la televisión se apagó, como por arte de magia.

El Koan del Universo

Mi punto de partida es una frase de Einstein que Laura cita más abajo, en este mismo blog: “me gusta pensar que la luna está ahí, aunque yo no la esté mirando”. Einstein dijo esto en referencia a los postulados de la física cuántica, los cuales dicen que la realidad objetiva no existe, que depende del observador. Un tema que venimos tratando en este blog. 

Si el mismo Einstein, en su momento, mostró su desconformidad con el enigma cuántico, ¿qué queda para nosotros que de física entendemos muy poco, aunque hayan pasado ya algunos años? ¿tendríamos que estudiar todo lo que sabía aquel genio, o  aún más, para poder penetrar en estos misterios cuánticos? ¿O bien, sin ignorar la física cuántica, tendríamos que trabajar desde otra área de la consciencia para comprender aunque sea el destello de la realidad cuántica?


***


Que la luna exista porque yo la miro, me resulta incomprensible, tanto quizás como un hombre de las cavernas quedaría perplejo ante una visión de la actual tecnología. ¿La realidad exista como tal porque yo la estoy percibiendo? Y además, considerando que yo veo lo que quiero ver, (según comprendemos desde la biodescodificación), entonces, la realidad es como un antojo de mi mente? 

¿Cómo puede ser que y yo veamos lo mismo? ¿Existen acaso infinitas lunas, o infinitas realidades creadas por cada uno de nosotros? ¿Cómo pueden convivir y conjugarse todo esto al mismo tiempo? 

Si yo soy una especie de dios que crea la realidad, y también, quién a creado a quién? O bien, aceptemos que yo te creo a ti, me creas a mi... 

La visión cuántica es múltiple y encierra la posibilidad real de que muchos universos convivan al mismo tiempo. 

Puede que la realidad nos parezca una, simplemente, porque nuestras mentes convienen en muchos puntos. Estamos descubriendo que la mente inconsciente encierra programaciones comunes a muchos individuos, o bien, a todos. Esto puede dejar ver el por qué de tantas convenciones. 


Aunque la luz al final del túnel respecto a este tema aún no es más que un punto brillante en el infinito, hay muchas otras cuestiones que me gustaría plantea antes: ¿somos creadores de la realidad? ¿En qué medida podemos manejar esta posibilidad? ¿Si existe todo un universo con millones de galaxias y constelaciones, estoy percibiendo su existencia desde mi pequeño cerebro?


***


Voy a improvisar una coda abierta, contando un experimento que de tanto en tanto me gusta hacer. Consiste en generar en mi mente una creencia que antes me parezca inverosímil. La cuestión es que al tiempo de repetir la idea en me mente,..., empiezo a ver la idea en mi vida externa. 

Y ahora, un pensamiento final que insinúa un camino hacia este misterio: el enigma cuántico es como un Koan Zen (Wikipedia), el gran Koan que nos plantea el universo.



Pensamientos para Compartir

¿Cuál es mi camino espiritual? 


"Cada día veo más claro que la vida misma es mi camino. Las disciplinas me pueden ayudar, pero si creo que la disciplina es el camino, algo en mi me dice que estoy fuera de la verdad. No digo que sea un error, porque cualquier disciplina puede servir de plataforma para darme cuenta de mi camino,..., y de hecho, muchos han despertado a partir del contacto con alguna disciplina. Sin embargo, día a día, compruebo que no son imprescindibles, que la experiencia vital que llevo es más que suficiente para despertar el sentido interior que vivencia la vida misma como el camino. Y esto es lo que intento compartir en Unkido."

"Esté donde esté en el camino de la evolución, hay otro yo que vive fuera del tiempo y se convierte en mi verdadero guía, más allá de los maestros que tengo en la vivencia cotidiana."  

domingo, 20 de enero de 2013

La Voz Interior y el Ego Espiritual

¿A qué se le llama la voz interior? 

Lo primero que quiero decir, es que la voz interior es una vivencia, es decir, es algo que no puede ser descrito con palabras, porque fundamentalmente es una experiencia. Las explicaciones pueden dar indicios, de acuerdo a nuestras asociaciones comunes, pero nunca nos van a dar esa experiencia. Y esa experiencia, valgan la redundancias, se gana con la experiencia, fundamentalmente.

Lo segundo, es que la voz interior puede ser fácilmente emulada por la imaginación, o por la copia. No es extraño toparse con el llamado ego espiritual, que no hace otra cosa que copiar recetas ya hechas y que suenan de manera muy parecida a la vivencia real.

¿Por qué este ego se empeña con tanto esfuerzo en procurar que parezcas que posees algo,  cuando con igual, o menos esfuerzo, podría colaborar en darte la vivencia real? En una de las posibles respuestas a esta pregunta, descansa una gran mentira del ego: porque el ego presupone que no tendrás la vivencia real...

En realidad, el ego hasta podría verse como un gran aliado que hace todo por satisfacerte, menos darte la confianza que puedas sentir la satisfacción, más bien, dudando previamente que puedas conseguirla.

Por eso se empeña tanto en conseguir su apariencia. ¿Por qué vamos a pelearnos con alguien que pretende hacernos quedar bien? Es preferible, canalizar su ayuda, no cayendo en su duda, por ejemplo, recordando que podemos escuchar la voz interior y que sólo tenemos que afinar la sintonía.

¿Cómo distinguir si la voz interior es tal, o es producto del ego espiritual? Puedo compartir cómo hago yo para distinguirla, aclarando que no creo que sea una verdad absoluta:

Una de las características que define para mí la voz interior es la ausencia de dogmas. La voz interior sólo puede asociarse a la libertad, porque sabe que tú eres ya perfecto. Sólo la duda puede engendrar el dogma, porque señala el esfuerzo por conseguir algo que no se tiene. Puedo decirlo al revés: el sustituto a la voz interior que ofrece el ego espiritual resulta siempre dogmático, por pre-suponer lo contrario al saber del ser interior.

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No es casual que al definir al ego y sus circunstancias, resulta siempre como hacer malabares con las palabras, porque la realidad básica del ego es paradójica. Es decir, por aquello que ya vimos, tanto esfuerzo en parecer no tiene sentido, porque naturalmente ya poseemos lo que el ego duda que tengamos.

En cambio, cuando el ego se da cuenta que ya tenemos lo que buscamos, cuando lo comprueba, puede usar su energía en ayuda para despertar nuestra consciencia, aunque ello sea una crónica de una muerte anunciada. La energía del ego estará dada hacia la plenitud del ser, y no hacia el esfuerzo de parecer. Por eso, en Unkido no decimos que el ego sea nuestro enemigo, sino que lo tratamos como un vehículo transitorio, que solamente tenemos que aprender a conducir.


La Realidad la crea el Observador

La realidad la crea el observador. Vamos a hablar de este postulado de la manera más sencilla que podamos, aunque conscientes que estamos entrando en la arena de los misterios.

Partamos de la base que sólo podemos observar una mínima parte de la realidad, entonces, aquella idea puede parecernos tan lejana como un ideal. Sin embargo, cuando empezamos a cambiar los pensamientos, a observar dentro y fuera de nosotros, empiezan a surgir manifestaciones de nuestro paradigma de hoy.

Empiezan entonces a surgir fenómenos como el de la sincronía. Es decir, cuando estamos pensando en algo o alguien y ese algo o alguien cobra vida en la realidad. A medida que vamos abriendo las puertas del inconsciente, este tipo de experiencias parecen ser más comunes, (aunque no menos llamativas).

Podríamos atrevernos a afirmar, sin temor a equivocación que, no vemos que estamos creando la realidad, simplemente, porque la mayor parte de nuestro consciente está a las sombras de la atención.

Nuestra mente funciona en su mayor porcentaje en forma inconsciente. Actuamos desde creencias mecánicas que manejan nuestra expansión vital. Creencias que están en el inconsciente colectivo, que cumplen funciones importantes, pero que resultan limitantes.

Gran parte de nuestro sufrimiento, (por no decir todo), proviene de esta limitación de la consciencia. Esa frontera es creada por el ego, para poder sentir un falso poder, ya que podemos manejar algo conocido, y esconder la cabeza a lo que desconocemos. La ecuación sería óptima, si no fuera porque no funciona. El sufrimiento está presente en todos los actos de nuestra vida, en forma de esfuerzo, preocupación, tensión, desvalorización, en síntesis, en forma de enfermedad.

La realidad la crea el observador. Si nuestra consciencia estuviera al 100%, todo esto no sería un misterio. Sin embargo, se calcula que en el actual estado de evolución contamos con un 2% de nuestra capacidad de consciencia despierta.

Tomar consciencia de golpe no parece ser un hecho natural, vamos despertando poco a poco. Esto ya nos vale para ir descubriendo verdades universales, como la de hoy, que antes no podíamos ni siquiera avizorar. Ya nos vale por ejemplo, para cambiar paradigmas y creencias, para mantener una salud más entera, para comunicarnos mejor, para sentir la creatividad, para proyectar nuestra energía vital en forma más óptima.

Es decir, lo que hace falta es una dirección hacia la apertura de la consciencia, y mucha paciencia, porque aún estamos en los albores de este viaje de la consciencia.

La realidad la crea el observador. Observa a tu alrededor, manteniendo la atención sobre tus pensamientos. Empieza por lo que te resulte más cercano, o mejor aún, prueba con lo que quieras y no te preocupes si no puedes ver aquella relación entre tu interior y tu exterior. En algún momento empezarás a tener percepciones de esta relación. Como dije: primero quizás sincronías, hechos que parecen grandes casualidades. Más tarde tal vez, otras formas de comunicación con el otro, intuiciones, etc. Hechos que ahora resultan invisibles para nuestro actual estado de despertar.

La realidad la crea el observador. Esto es lo que dice la física cuántica y deja perplejos a los físicos y estudiosos del tema.

La observación del pensamiento y de todo tu ser, es un ejercicio maravilloso y puede dar nuevos sentidos a nuestra existencia. Puede de hecho llevar toda la vida el poder mantener una observación constante, o no lograrlo en una vida. Sin embargo, es un camino tan íntimo como recomendable.

Para concluir esta nota, vamos a decir que, cuando el observador crea consciencia, es decir que hace su observación de manera más y más consciente, entonces, naturalmente puede ir despertando a nuestro paradigma. Qué así sea.


¿Fabricamos nuestra realidad?


Últimamente todo el mundo habla de física cuántica. Pareciera que las conclusiones del comportamiento de la mecánica cuántica asombran a muchos, incomodan a otros tantos, y congratulan a otra parte de la sociedad. Es importante, ya que el asunto científico ha tomado tintes tan populares, que no nos dejemos llevar por lo que “queremos” que la física demuestre, y observar lo que la física ya ha demostrado, sin moldearlo a nuestro pensamiento para favorecer o dar la razón a aquello que queremos que avale. 

El libro “El Enigma cuántico”, de Bruce Rosenblum y Fred Kuttner, es un magnífico acercamiento a este fascinante tema y a su controvertido encuentro con la conciencia. Los autores nos explican de forma amena y bastante accesible a cualquier tipo de público, cómo las conclusiones a las que llegan los experimentos cuánticos se escapan de nuestro entendimiento habitual. Estos experimentos nos acercan a un mundo en el que la realidad objetiva no existe, y en el que las cosas que vemos están basadas precisamente en la existencia de un observador. Un mundo probabilístico en el que no existen las certezas previas a la observación. Lo que no observo, no existe previamente. Einstein ya se sorprendió ante estas conclusiones, y nos dejó su desacuerdo cuando dijo: “me gusta pensar que la luna está ahí, aunque yo no la esté mirando”. 

Ante semejantes implicaciones, el sector más “oficial” de la física, optó por tomar un camino intermedio. Viendo que estos experimentos se daban solamente a nivel cuántico, es decir, cuando tomamos el ámbito de lo infinitamente pequeño, de lo microscópico, dejaron que la física newtoniana siguiera reinando en el ámbito de lo grande, de lo macroscópico. Es decir, que hay un sector de la ciencia que, al no querer entrar en el ámbito de la conciencia, no puede hacer otra cosa que dividir las implicaciones de la física cuántica, y dejarla solo al ámbito microscópico. En nuestra visión macroscópica de la vida, no podemos entender que las cosas no existan si yo no las miro, por lo que han tomado la decisión de seguir optando por la física de Newton, en la que los objetos están previamente ahí, aunque no esté yo como observador. 

La cuestión que yo me planteo llegando a este punto es, si lo que no podemos aceptar a nivel macro es que el observador cambia o influye en lo observado, quizás sea precisamente la visión del observador lo que necesitamos cambiar. Me explico. Como comenzamos diciendo este artículo, es el hombre el que debe adaptarse a la ciencia, a la evidencia, y no adaptar la realidad al gusto y entendimiento del hombre. Si la física cuántica nos está diciendo que el observador cambia la realidad observada ¿por qué nosotros dividimos esta implicación para no aceptarla? ¿no será que justamente lo que tiene que cambiar es la percepción del observador que cree que no tiene ningún papel en lo que observa?

El planteamiento que nos hacemos en Unkido es, pues, si cambiando uno mismo y abriéndonos a la implicación que nos muestra la física cuántica, ¿no estaremos influyendo en la “realidad” que vemos? Si aceptamos esta posibilidad, nuestra responsabilidad ante la vida se torna por completo diferente. Pasamos de ser unas marionetas del destino, de los hilos que maneja dios, a ser nosotros mismos los que dirigimos nuestros carros vitales. 

Desde Unkido no optamos por tomar esto como una verdad absoluta, pero sí proponemos darle cabida a esta posibilidad. Aceptar que esto puede ser posible es el primer paso para entrar en una nueva conciencia más responsable, con consecuencias muy positivas para la humanidad. 

sábado, 19 de enero de 2013

Ejercicio con lo Relativo


Una galaxia podría caber en la palma de la mano, supongamos un pequeña vía láctea. Vamos a imaginar que en esa galaxia hay un planeta como el nuestro. El tamaño de ese planeta no alcanzaría al de un átomo, no obstante, en él hay millones de seres vivos, entre los cuales uno como tú.

Ahora, procura imaginar la situación al revés, que este mundo es tan pequeño como un átomo y que está en la palma de la mano de otro ser, infinitamente más grande.

Mediante este proceso, vas a avizorar la relatividad de estos conceptos. Observa atentamente qué sensaciones te deja.

Ve de lo pequeño, a lo grande, y/o al revés, varias veces. Entra en cada universo, hasta que te invada la sensación que el tamaño es una creencia, un sentir. Puedes sentirte inmenso, o ínfimo, depende de tu creencia, del punto de vista y de la comparación: Si ves el infinito te sientes pequeño, si ves el microcosmos, te sientes grande. Recuerda que además, el universo podría extenderse infinitamente de esta forma, es decir, que para el ser que creemos grande, haya otro universo aún más grande, y que para el pequeño, exista otro microcosmos.

Ahora demos un paso más: considera que todo lo que percibes por los cinco (o seis) sentidos está en tu interior. Es decir, lo que ves afuera no es más que una proyección de lo que tienes adentro. Esto puede ser realidad, según la física cuántica. Sin embargo, ahora sólo se trata de avizorar la idea con la imaginación. Déjate llevar por este imaginario, hasta que puedas sentir que con este segundo componente, la idea de lo relativo es aún más grande.

También puedes hacer ejercicios imaginarios semejantes con el tiempo, para sentirlo también relativo. Por supuesto, todo esto puede elaborarse mucho más. Voy a sugerirte que lo intentes por tu cuenta, para poder concluir la idea madre:

De una forma muy sencilla, hemos visto que la percepción del espacio-tiempo depende de nuestras creencias, sensaciones y puntos de vista. Si estos paradigmas cambian, también puede que también cambie la percepción del espacio-tiempo que ahora creemos como real y única. 


viernes, 18 de enero de 2013

Oración e Imaginación

La oración es un medio para comunicarse con la divinidad. ¿Por qué tiene que ser esto aburrido? ¿Por qué la repetición? ¿Se trata acaso de adormecer la mente gobernada por el ego, o de la forma con la que misma Virgen nos dice que debemos orar? No digo que esto no sea real. De hecho es un medio. La pregunta es: ¿es tu realidad? Como está el medio de la repetición, la oración puede tener otras variantes. Si la oración llega a la divinidad, no tiene por qué ser dogmática en ninguno de sus aspectos. Para el que quiera un dogma y este le viene bien, estará bien las pautas; para quien no quiere o no resuena con esa forma de pensamiento, también puede llegar a los mismos lugares, quizás, con mucha más libertad que los que no se siguen a sí mismos.

Podríamos orar con imágenes, con sonidos, más allá de las palabras, con la imaginación. Lo único que es necesario es la simple consciencia de la conexión establecida. Esto es lo fundamental, más allá de que sea la oración repetitiva, o esta oración creativa que estoy proponiendo. Orar..., si la conexión es sentida, si sabes que estás en contacto, se podría incluso orar en silencio, disfrutando de esa compañía. Orar caminando, jugando, escribiendo... 

Orar es también permitir que la divinidad entre en tus emociones, pensamientos, sensaciones,... La divinidad no lo hace si no se lo pedimos, porque confía en nuestro libre albedrío. Sólo nosotros podemos abrirle la puerta.   

...y ese contacto es sencillo, no les des vuelta a la cabeza.

Yo te propongo orar libremente, hasta sentir el aliento divino. 

Hígado: EL GRAN DICCIONARIO DE LAS DOLENCIAS Y ENFERMEDADES.

Por experiencia sé que el hígado es el órgano que procesa la ira y el rencor, en los planos más sutiles. Me llevó mucho tiempo limpiar estas emociones de mi pensamiento. Aunque esta no sea su única característica, es un problema de su patología. En realidad, es el encargado de purificar la sangre. Por eso, cuando el hígado no funciona bien la persona sufre emociones fuertes, intensas, aunque a veces pueda demostrar lo contrario. Precisamente, a menudo no sabe expresar su enojo, sino que lo acumula en ese gigantesco banco de sangre.

Veamos un texto sacado del siguiente libro, el cual recomiendo y tiene más información al respecto, como también de otras enfermedades. Libro de consulta, sin duda:



El diccionario más amplio sobre las causas de las dolencias y enfermedades relacionadas con los pensamientos, sentimientos y emociones.

De
JACQUES MARTEL.
Editions Quintessence.


Los dolores de hígado proceden de mi propia actitud. Mis frustraciones acumuladas, mis odios, mis celos, mi agresividad contenida son factores activadores de los problemas del hígado.  Estos sentimientos esconden miedos que no pueden expresarse de otro modo. Tengo tendencia a criticar y juzgar a los demás con facilidad. Me quejo constantemente. Resisto a alguien o a algo. Vivo mucho disgusto. Acepto ¯© difícilmente tales como son. La alegría de vivir es frecuentemente inexistente porque tengo envidia de los demás, lo cual me perturba y me pone triste. Sin embargo, hasta qué punto estoy listo para hacer esfuerzos, tanto en el plano material como en mi caminar espiritual? Aún no he comprendido que lo que yo reprocho al otro sólo es el reflejo de mí – mismo. Sólo es mi espejo. Me quejo constantemente y pido a los demás que cambien. ¿Dónde está mi buena voluntad? ¿cuál es el esfuerzo por mi parte? También carezco de alegría de vivir, simplicidad. Podré desarrollar un cáncer de hígado si todas las emociones que me son nefastas me “agobian” desde un buen tiempo. Frecuentemente, resulta de un conflicto con relación a la familia o al dinero, especialmente cuando tengo miedo de carecer de algo. Es tiempo que tome consciencia que debo aceptarme ¯© tal como soy y aprender a amarme más. Ser capaz de amor y comprensión hacía mí abre la vía a mi comprensión y al amor de los demás. Recobro la alegría de vivir.

Enigmas de la Vida Interior

Hay un paradigma del despertar de la consciencia que dice que al transformar las estructuras mentales, cambia la realidad que vivimos.

Podemos comprobar fácilmente que la realidad psicofísica cambia, y a veces, tenemos la experiencia que la realidad que vivimos también es otra, una que está de acuerdo a los nuevos pensamientos. Es un paradigma lógico, pero dudamos de él, porque a veces el cambio se nos resiste. Esa duda es la realidad del ego.

¿Por qué a veces, podemos percibir el cambio rápidamente, y otras veces, los cambios nos parecen invisibles? A veces, las respuestas son tan naturales que ni siquiera notamos el alivio, hasta que alguien nos pregunta. Otras veces, en cambio, la resistencia al cambio se presenta de distintas maneras.¿Por qué este abanico de distintos comportamientos?

Las razones vitales pueden ser infinitas y estar mucho más allá de nuestra comprensión, veamos sólo  una cuestión más cercana a nuestro entendimiento: A veces, la transformación de una realidad se nos resiste, sencillamente, por que necesitamos repetir una lección, para encontrar una información escondida.

Ante todo este es un mensaje para dar ánimos y fuerza, cuando nos sentimos que no avanzamos o que hay temas imposibles. Si algo se te resiste, ten presente que nada pasa por casualidad y que la repetición de una situación nos presenta distintos desafíos a resolver.

La postura al practicar Unkido es aceptar las pruebas con entusiasmo, aunque nos parezca que estamos cayendo en el mismo punto, porque cada prueba es una oportunidad para descubrir los enigmas de la vida interior.

jueves, 17 de enero de 2013

Las Seis Invitaciones

Estas seis invitaciones pueden despertar tu consciencia...




1. Respirar en forma consciente, dejando salir bien todo el aire. 

Por lo general, parecemos más preocupados por la inspiración que por soltar el aire. No es fácil darse cuenta del aire que no expulsamos. Sin embargo, basta con prestar un poco de atención. De hecho, cuando soltamos una tensión física o una situación tensa, tendemos a resoplar. Es un miedo a la entrega, a la muerte y a lo desconocido. Preferimos el aire conocido, aunque esté viciado. En realidad, en el presente muere el instante anterior, es la muerte de este instante lo que me lanza hacia el presente y el futuro. Igualmente, estamos ansiosos por inspirar, y así tampoco dejamos salir lo viejo. El cuerpo puede respirar sólo, no necesita de ningún control que provenga del miedo inconsciente. Cuando no te apuras, y dejas que la inspiración venga sola, sin control, el aire que recibes es como una briza de mar.

Te invito a respirar conscientemente con estos conceptos e ideas. 



2. Desperezar el cuerpo como al levantarse.

Este movimiento tan espontáneo es un excelente recurso de la naturaleza para activar toda la fisiología. De esta manera todo se estira y entra en tono; desde los huesos, pasando por los distintos sistemas, hasta la piel. Además, te recuerdo que desperezarse es sacarse la pereza.

Te invito a desperezarte cada vez que te acuerdes. 

Nota: Este artículo está relacionado: ¿Por qué es tan importante desperezarse?








3. Sentir el centro del pecho y recibir su energía vital.


Al prestar atención al centro del pecho se activa la glándula timo, responsable de mantenernos sanos. Además, activamos la intuición y otros sentidos sutiles. Procura relajar el esternón, los hombros y los brazos.   Uno de los principales canales de energía vital, circula desde el centro del pecho hacia las manos, y viceversa. Hay que procurar que no estén obstruidos con tensiones, malas posturas, contracturas, etcétera. Por cierto, hace poco se ha comprobado que el corazón tiene un cerebro, que lo vamos a tomar como complementario del cerebro de la cabeza.

Te invito a sentir el centro de tu pecho, al menos una vez al día.


4. Sentir los pies y activar la energía fundamental.


Por las plantas de los pies entra la energía de la madre tierra, la que nos sustenta y nos permite la vida. Siente las plantas de tus pies y procura el balance entre ambas piernas.

Te invito a sentir las plantas de los pies, recibiendo la energía telúrica.





5. Pedir la activación de las partes dormidas de la consciencia. 

Este es nuestro legado, nuestra herencia dormida.

Te invito a abrirte a ella, sin ansiedad, ni miedo al futuro.




6. Estar con disposición para el cambio.

Esto es lo más importante, pues es el paso que tú das. Todo lo demás, sirve para ayudarte, pero tú solamente puede caminar, moverte y dar ese paso hacia el despertar de tu consciencia.

Te invito a tener el coraje de hacer el cambio.

miércoles, 16 de enero de 2013

Las Iniciaciones del Planeta Acuario


Acuario

Imaginemos un mundo muy parecido al nuestro, con similares desafíos. Los habitantes de esta nave estelar, también están evolucionando. Sin embargo, en este planeta impera un pensamiento más abierto, donde el ego está al servicio y en búsqueda de la consciencia.

Imaginemos ahora que ellos reciben cinco iniciaciones para su camino espiritual y de vida que van de acuerdo a los elementos naturales. ¿Cuál elemento podría ir primero? Hemos imaginado una ficción, un juego, para sugerir un lógica en la evolución de la consciencia. Puede haber otras lógicas, no lo discutimos, ni tratamos de imponer una, sólo se trata de una excusa, para compartir ideas que puedan abrir la consciencia.

Antes de eso, voy a inventarle un nombre a este planeta y en realidad, es el nombre que creo podría tener el nuestro, sino fuéramos tan egocéntricos: Este planeta, pues, se llama Acuario, en relación con el agua, que es el elemento más abundante.


Primera Iniciación: Fuego

Los acuarianos reciben primero la iniciación del fuego, porque el fuego destruye las estructuras creadas. Es luz, y recuerda el origen de la vida. Es decir, para elevar el nivel de consciencia, es necesario quedarse antes vacío, hacer espacio. El fuego es de una dimensión espiritual fundamental, primitiva, tendrá que evolucionar a través de la materia para llegar a ser su complemento: Éter.

Segunda Iniciación: Aire

El aire es el segundo elemento porque limpia lo que el fuego ha quemado y esparce la vida. Tiene esta doble función, la de calmar y a la vez, la de engendrar. El aire es mente, y una mente que ha pasado por el fuego de quemar sus estructuras, es una mente donde las semillas de la consciencia pueden crecer en libertad.

Tercera Iniciación: Agua

La tercera iniciación es el agua, porque el agua alimenta toda expresión de vida. A este nivel corresponde el sentir y las emociones, por lo tanto, las pruebas del agua pueden durar mucho tiempo.

Cuarta Iniciación: Tierra

Cuando el agua es absorbida por la tierra, se crea un vínculo entre el sol, el espacio, el cielo y la tierra. Se cumple un proceso, la vibración espiritual llega hasta los huesos y se trasciende a un nuevo elemento, que engendrará un nuevo organismo.

Quita Iniciación: Éter  

El éter crea una realidad hasta el momento invisible, completando el círculo y el sentido de la creación. En este estadio el cuerpo y la mente suben de nivel, exploran otras dimensiones, y pueden moverse a través del tiempo y del espacio. 

La Pastilla Roja o la Azul

Hablemos de control de pensamiento.

En realidad, el camino de la energía vital libre (Unkido) nos muestra que no es necesario ningún tipo de control de la mente para lograr la plenitud. Más bien, es necesario para ello, una entrega hacia el despertar de la consciencia. 

En su expresión natural, nuestro organismo se haya interconectado con el entorno y el resto del universo. Cualquier pauta o idea, por más sutil que sea, limita la libre expresión de la energía vital, la plenitud. Lejos de ser sutil, podemos imaginar las consecuencia de los sistemas de control y manipulación del pensamiento social, los cuales han llegado a ser muy sofisticados. De hecho, este pensamiento social, parece ser el que más nos importa.

Cuando nos damos cuenta que respondemos automáticamente, de acuerdo a ciertas ideas impuestas, lo más saludable es buscar liberarnos. Sin embargo, algunos prefieren no ver la realidad. Como en la película Matrix, ante nosotros está la pastilla roja y la azul, en todo momento.


Hemos conocido el ideal del auto control, y el paradigma de no ejercer ningún control a la mente. Ambas posturas persiguen el mismo objetivo: lograr la plenitud energética. Ofrecen didácticas muy diferentes, que deberemos aplicar de acuerdo a la respuesta que pueda dar el pensamiento de la persona en determinado momento. El control mental y técnicas similares, pretende ir paso a paso, y liberarnos del control inconsciente. De allí hay todo un abanico de técnicas, hasta lograr el no control, una especie de confiada entrega al infinito.

Conciencia y ADN

El hombre es una creación maravillosa, todavía en fase potencial. Sólo un pequeño porcentaje de nuestra consciencia está despierto, algunos hablan incluso de un tímido 2%...

Cuando no entendemos algo, preferimos cerrar los ojos y negar aquello. Lo hemos hecho con todas las cosas que desconocíamos. Cuando algunos supieron que la tierra no era plana, ni el centro del universo, mucho mantuvieron la seguridad de la falsa creencia, y hasta se burlaron del nuevo postulado.





Hace pocos años, igualmente, se decía que nuestro ADN contenía información "basura", sólo porque no podemos entender el sentido de por qué está esa información "potencial" allí. En realidad, tenemos una proporción activada del ADN, similar a la proporción de consciencia despierta.



Nuestro ADN es un fractal de nuestra nivel de consciencia.

Como sucede también con el agua, este fractal puede variar, de acuerdo a la vibración de nuestra energía vital; esta impronta se da a través de  pensamientos, emociones, es decir, del sentir general del ser, o de la persona.





A continuación vemos una muestra del experimento del Doctor Masaru Emoto, donde se muestra la formación de estos cristales ante distintos estímulos:



De manera similar se comparta nuestro organismo ante los estímulos de la consciencia. Cuando el estímulo es hacia el despertar de la consciencia, en nuestro ADN se activan porciones de lo que antes considerábamos ADN basura.



 
   

Unkido