viernes, 17 de octubre de 2014

Hacer y no Hacer Nada

Es muy distinto "no hacer nada", que "hacer nada". ¡Es diametralmente distinto! Hablamos de dos lógicas muy diferentes y que llevan a lugares totalmente diferentes. 

Desde la primera actitud partes de la negación, y tarde o temprano, te sientes en conflicto. En realidad, hay una recriminación implícita de la mente divergente, que siempre quiere estar haciendo algo, quiere encargarse de las soluciones. Entonces, te sientes señalado por el dedo del juez, externo o interno. En cambio, cuando "haces nada", partes desde un lugar sin conflictos con la nada. La nada, precisamente, es lo nuevo, lo inesperado, lo que está más allá de la existencia. Así, pues, integras la nada, estás trayendo la nada al presente, la haces aterrizar. Y todo esto por añadidura, porque en realidad tú solo tiene que hacer nada, para que lo demás suceda por sí mismo. 

No vale hacerse trampa. Por ejemplo, creer estar haciendo nada, pero estar mirando televisión, o leyendo un libro para evadirte justamente del presente, de lo que te toca. Claro, allí "no estas haciendo nada" y este es un gran error. "Hacer nada", es mantenerse en eje del Ser, traer aquel silencio a tierra, biologizando al Ser, reitero, por simple añadidura.

Esto no quiere decir que tengas que estar todo el tiempo "haciendo nada", para salir del conflicto de "no hacer nada". No te fuerces, nunca. 
Si "no estás haciendo nada", simplemente, observa qué te dices, cómo te sientes, mira la reprimenda. Con un rato que "hagas nada" al día, es suficiente para observar una transformación de la realidad, hacia una cada vez más convergente. Hacer nada es lo más liviano que podamos imaginar. Más tarde hablaremos cómo hacer otras cosas, y al mismo tiempo estar haciendo nada, pero primero lo primero. Te invito entonces a probar, y alguna próxima vez que "no estés haciendo nada", acuérdate pues, de "hacer nada". Ponte realmente a "hacer nada" y verás que, naturalmente, esta segunda lógica te llevará a un puerto muy diferente al del programa divergente. 

José Unkido

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Unkido