lunes, 18 de abril de 2016

Tensión y Crisis

Antes del momento de la mutación de la perspectiva, uno experimenta una “crisis”, o una “tensión” causada por la resistencia a transformar aquello que uno ya conoce, y sobre lo que está cimentado el diseño. Es como cuando explota una semilla para poder ser planta. Como  sabemos, la semilla sufre un dolor lógico y natural, para poder convertirse en su potencial.

Tensión: 21+5+14+20+9+16+14= 99
Crisis. 3+19+9+20+9+20= 70

La tensión que causa la crisis nos da 99, el propósito del propósito. Mientras tanto, crisis suma 70. El siete en punto cero. Por supuesto, esto es una crisis para la identidad, porque no puede agarrarse a nada. Luego del momento de crisis, la identidad puede desarrollar el nuevo potencial, que está en el punto 0.

Estas cosas pasan en forma consciente, o inconsciente; bien si lo elijo, o simplemente, si lo experimento, o me sucede en forma natural.

Por eso, solo puedes elegir, si permites el proceso o te resistes. Aunque también, pueden pasar las dos cosas en distintos grados de combinación.

De todas formas es intenso, como si “algo”, una cáscara, se desprendiera.

Pero si permites, y no sientes mucha resistencia, la torsión es más liviana y puedes ver más cuadros en ella, siendo profundamente didáctica. Si no, simplemente, la sufres, porque no sabes en qué punto apoyarte.

De tal forma es evidente, entonces, que la raíz del “trauma” nos saca de la percepción del “presente inclusivo”, el que contiene al pasado y al futuro. En cambio, en el conflicto ponemos la conciencia en lo que dice el programa sobre el futuro, o sobre el pasado, en el foco de la atención.

Cando estás enfocando hacia el pasado o hacia el futuro, no vibras desde en la misma frecuencia que en el presente inclusivo. Ese presente con cargas, será “exclusivo”, fuera del eje “Y” o eje vertical. 

Si te das cuenta del observador con carga, y te resultara sencillo detectarlo, también sentirás que es muy fácil distraerse, y desenfocar lo que estás viendo. Allí puedes rumiar el contenido de la carga: una opinión, una sensación, pensamientos, etc.  

Es interesante experimentar que, a medida que puedas ver el presente inclusivo, sin cargas, aquellos otros dos tiempos van mutando por añadidura y te puedes sorprender de lo que se abre, tanto hacia el pasado, como hacia el futuro. Es decir, el tema neurálgico es que puedas salir de entuerto de observar el presente con cargas, porque es desde donde vas a replicar en toda la realidad, pasado y futuro, la carga que sientes en el presente.

Lo primero a tener en cuenta, como hemos dicho muchas veces, es poder ver las cargas sin validarlas, y para poder ver de manera neutral, es importante no rechazarlas o evitarlas. Recordemos también, que vemos solo para informar, no tenemos que hacer algún esfuerzo por mejorar la carga.

Por eso, es muy importante recalcar tantas veces que, no es la identidad la encargada de des-validar lo que observas, sino el mismo observador del vacío que poco a poco va abriéndose espacio en la realidad. La identidad puede participar, tanto para mostrar sus fronteras, como para permitir que el vacío opere. También puede hacerlo, dejando de dar credibilidad al programa, es decir, poniendo en duda sus creencias, y dejándolas así, sueltas y, como ya dijimos, flexibilizando la mente."

Fragmento del libro "El Nuevo Observador"
de José Mataloni

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