miércoles, 25 de mayo de 2016

Próximo Encuentro (Presencial y On Line) desde Ávila


Exigencia+Error

Exigencia= 78
Error= 78

 
La exigencia, tanto hacia uno mismo, como hacia los demás, es dirigida por un Juez=65 que gestiona los potenciales, pues pone límites en base a los parámetros,  o valores que instala en 4.

Me exijo una perfección de forma tanto inconsciente, como consciente, que llega en forma del pensamiento auto-exigente, o exigente con los otros. Así la persona, en lugar de situarse en la realidad en la que está, y en lugar de ver la realidad en la que está el otro, vive creyendo que siempre puede perfeccionarse a sí mismo, y a los demás. No asume lo que tiene delante, porque elige siempre la perfección que no tiene ante sí, y trata de corregirla antes de asumirla. 

Por supuesto, cuando alguien le muestra un error a una persona con este anhelo de perfección, éste no quiere escucharlo, pues se siente herido, ya que la observación que viene de fuera, éste la recibe y la procesa a través del Juez, que le provoca una enorme carga hacia el error, de modo que, o bien lo niega, o bien se defiende y se enoja, o bien se resigna y lo reconoce desde la culpa.

El encuentro con ese Juez nos va ofreciendo el acceso a los potenciales de la lógica, aquellos que él mismo limitaba. Así podemos empezar a ver el error realmente como un regalo; pero para ello, previamente tenemos que asumir que tomamos el error como una carga.

Exigencia (78) + Error (78) = 156

www.unkido.com

martes, 17 de mayo de 2016

Sin circuito para el error 278


Algunas personas verán, dentro de sí, un observador activo que constantemente pone una densidad al error (puede ser al propio y al ajeno, y quizás más al propio, dependiendo del receptor).

Cuando este receptor conoce lo que es un “error de percepción”, es decir, descubre que puede funcionar a través de los cuatro marcadores hacia la divergencia, automáticamente asocia estar en un marcador, con esa densidad, que viene a ser un juicio que se coloca por encima y dice: “está mal lo que estás haciendo, estás en un marcador”. Ese observador se siente excluido, inservible, defectuoso, mejorable...etc.

De esta forma, la persona se ve en un BROCHE constante en el que error le produce una carga de la que no consigue escapar.

Así, este observador es como si “se colocara por encima” de la percepción (3) del error. Digamos que es un 5 en divergencia que te impone las “normas”, una “moral (4) sobre lo que deberías estar haciendo y no haces, que te indica constantemente que lo haces mal.

Percibo el error con mi 3, y automáticamente mi 4 recibe el peso de 5 exigiendo “que te comportes bien, que lo arregles, que lo corrijas”.

Ese 5 tiene la lógica del 7 cristalizado, que anhela una perfección y trata de conseguirla con el esfuerzo, ejerciendo una profunda violencia hacia uno mismo, para poder conseguir una armonia (que es copia de la original) hacia fuera. Busca huir constantemente del conflicto fuera, y para ello se autoexige y se abrocha por dentro.

Esa lógica 5 del 7 cristalizado se abre por el TRAUMA 77, que da un circuito completo U (22), para abrir una TRAMA, un diseño para explorar esa carga.

Este movimiento 54, como interferencia en la que recibo una moral de comportamiento, más el movimiento 34, en el que lo que veo es tapado por el diseño de la moral creado en 5, me dejan profundamente atrapado en una especie de laberinto de punto ciego 88.

Fijémonos ahora en el Calendario y el movimiento de días del Juliano al Gregoriano.

El día 4-10 es el día previo a este “robo” de días. Es día 277 del año, y en negativo tiene -88. Digamos que es el circuito para el trauma en el concreto, y en el abstracto tiene el potencial de torsionar el punto ciego que me abrocha al trauma.

Si “secuestro” todos los circuitos originales (280, 281, 282... 287) que me permiten torsionar todos los planos, entonces ese circuito para el trauma y aquella sincronización se quedan en su vía divergente.

El día 15-10, que es el primer día después de los 10 dias robados, tiene frecuencia 288, y en negativo -77. Tenemos aquí el circuito para la sincronización, y el potencial del trauma. Sin los circuitos previos, obviamente, tenemos el BROCHE que cierra al receptor en un HOYO en el cual se siente siempre erróneo, se culpa por ello, se autoexige, se corrige y, por tanto, esto convierte al receptor en un necesitado de DIOS, pues ante tal ceguera es lo único a lo que puede agarrarse. Poder tener la oportunidad de ver (3) a ese 5 que me cubre con la densidad por el error,  como la distorsión primera a desmantelar, es de absoluta importancia. 

El potencial sincronizado hacia la convergencia de 54 y 34 en conjunto, permiten que ese circuito para la sincronización 288, en lugar de apuntalar el punto ciego de la identidad, vaya desabrochando el conflicto. 
Si se fijan, el Descubri-miento de América se produce también en uno de esos días, en concreto el 12-10-1492, día 286 del año, circuitos originales para el potencial, y negativo -80, la torsión en punto 0. Justamente 90 años antes del cambio de calendario, de modo que con el potencial activo desde el calendario Juliano.

Cuando yo abro esta distorsión, es decir, cuando estoy en un espacio tiempo explorando de pasado a futuro, veo el Descubrimiento de América y contemplo, desde la lógica, cómo desde 34 se abrocha a una "ceguera" de propósito (Colón, de hecho, era italiano 39) para que el receptor que tiene el potencial de la lógica, de 5, no vea su propio potencial y necesite de Dios, necesite ser evangelizado. Sin embargo, si vemos este mismo proceso desde el observador del futuro, ahora el 34 mirando hacia la convergencia, lo que hace es despegar su mirada de ese 4 en divergencia, de ese diseño que lo empañó, y desvalidar con su 3 para que entre el oxígeno del 5 que antes ocultó. De ahí la importancia de ese funcionamiento 88 en convergencia, para que ese engranaje, ese mecanismo bisagra rote a la inversa y pueda desmantelar ese profundo conflicto global.

Este receptor que les habla nació en Ávila, código 920, latitud 40, longitud -4, el día 281, en negativo 85, día 7-10-1976, en año bisiesto, circuitos originales para el plano 1, uno de los días “robados”. Desde mi percepción he vivido este observador que se encuentra en un hoyo de ceguera con muchísima carga, por una durísima autoexigencia y un profundo sufrimiento ante el error y ante la mirada de los demás viéndome en el error.

El dolor de este observador es sentirse constantemente juzgado, desde dentro y desde fuera, de modo que antes tomaba las decisiones en referencia externa, para no sentir ese juicio. Pero en cierto momento va a tener que elegir tomar las decisiones intencionalmente sabiéndose juzgado, pues justamente esa sensación de la que huyó toda la vida, es ahora su rescate del hoyo, cuando se permite sentirla plenamente y descubrir que en ese nivel, en ese hoyo profundo, no está la respuesta a su conflicto, de modo que puede dejar de buscarla y así, desde esa quietud de la identidad, va apareciendo una nueva percepción desde un plano que tiene “mejores vistas”.

La ceguera desde ese hoyo, impide ver el propósito de las cosas. El circuito para el propósito de este observador está, como vemos, “secuestrado”. El día 279, que si nos fijamos es el código de Israel dado vuelta (972), contiene el circuito de la hiperconvergencia en su propósito. Si lo secuestramos, vivir esto en divergencia es un circuito para el 7 cristalizado, con el 9 vivido en su polaridad de violencia. Así la persona se autoexige con una violencia moral muy feroz.

Desde este hoyo tenemos el circuito atemorizado, y tratamos de huir constantemente de ese miedo, escondiéndonos en el hoyo, con el miedo como suelo. Si intentamos salir del hoyo a través de la identidad, entonces me siento culpable y me abrocho por el techo. Solo Dios puede sacarme de ahí. Solo la FE (65).

Para que ese propósito 9 encuentre un circuito 2 en punto 0 para la convergencia, que vendría a ser el RESET de ese secuestro del calendario cristiano, utilizamos entonces al miedo y a la culpa como nuestros grandes aliados. Este observador nos ha hecho verlos como enemigos, justamente para mantener el broche.

El código de Ávila, 920, ciudad en la que vive este receptor, nos muestra este reset.

IS IS= 920 920, está apuntando a ese hoyo en el que vive la gente. Los mineros chilenos, que eran 33 nos estaban mostrando la lógica de ese potencial. IS IS atenta al 33 por esa CEGUERA envuelta de valores, que impide ver el propósito.

Justamente ese observador siente que todo lo tiene que conseguir a base de esfuerzo, el minero, símbolo del trabajo duro, es maravilloso para mostrarnos la esencia de ese observador, que va a tratar de aferrarse siempre a una polaridad positiva, de ánimo, de ilusión y de fé, para poder contrarrestar esa sensación profunda de trauma. La maravilla es que ese observador, que toda su vida la fundó en el trabajo, en el esfuerzo; en ese momento tiene que QUEDARSE QUIETO y esperar a ser rescatado. Tiene que dejar de esforzarse, de ser el luchador que la identidad le invita a ser. Ese que se levanta cada mañana buscando un motivo para vivir.

Así, el secuestro de los días del calendario se produce “coincidentemente” con la muerte de Santa Teresa de Ávila, el 4-10-1582, día en el que el Vaticano realiza el cambio.

434 años después, en 2016, observamos este secuestro desde su estructura lógica para permitir así su desmantelación.

En Cuba, con coordenadas 21 Norte, 78 Oeste, es decir, coordenadas que nos muestran ese 78 para el que estamos buscando circuito, tenemos una ciudad llamada “Ciego de Ávila”, fundada el 30-3-1877, con prefijo telefónico 33, dentro del 53. 

Pero, sencillamente, ese circuito para el error 278 con el que se abre el secuestro, y ese circuito para la sincronización 288 del primer día del nuevo calendario, ya están girando hacia la convergencia y siendo dirigidos por un observador de mucha mayor velocidad. 

De modo que, para facilitar el proceso de las personas que transitan identidad con ese observador, sencillamente, se trata de que al poder entender la lógica no lineal que hay tras esto, nuestro inconsciente, con esta lectura, entienda los hilos esenciales para que pueda ir desabrochando la profunda validación inconsciente que lo provoca. Así, poco a poco, el receptor va notando una ligereza muy grande a medida que se descubre más desidentificado de ese observador. 

PA-CIENCIA, CIENCIA DE PA para aquellos que lo transitan, porque sencillamente, como los mineros, desde el hoyo solo puedo esperar a ser rescatado desde una instancia de visión más elevada de la que yo tengo ahí, y ese rescate ha de ser permitido con la menor intervención posible de la identidad. 

Para finalizar, decir que toda esta percepción es el resultado de una observación conjunta de José y mía, cuyas frecuencias ya nos indican desde el principio que las identidades van a apuntar a esta visión. Justamente si yo le sumo 57 (la lógica del 7 cristalizado, o en convergencia la lógica de la esencia original, que es lo que abre a este observador)  a mi frecuencia, tenemos 338, que es la frecuencia de José, justamente la alineación de ese plano 3 a través de la torsión. 

Así hemos podido observar esta doble vía en nosotros mismos y en la relación con el otro, cómo con la presencia de esta lógica en distorsión, la autoexigencia maneja a los receptores, abrochándolos en la necesidad; mientras que cuando la lógica empieza a mutar, la torsión invierte toda la percepción a una profunda y expansiva libertad

miércoles, 4 de mayo de 2016

Esencia

Si la vida tiene una constante, esa es que puede sorprenderte siempre. Esa constante es la condición de la esencia, esa nada, porque puede ser distinta a cada momento.


Decimos nada, porque no sabemos nombrar a lo que no podemos percibir. Nada es mejor que personificar algo que no comprendemos. Pero, por ejemplo… ¿te has preguntado por qué sucede la sincronía?, o ¿por qué parece que esa nada se expresa en forma didáctica? Da la sensación que esa nada fuera un director de orquesta, que aunque no toca, el resto de la orquesta y de la música, dependen de él. Y aunque parezca un inspirado de alguna religión, sin embargo, estoy hablado de física. 

El Intercambio: Cargas de la Identidad, por Nueva percepción.

La forma que tengo concreta de intercambiar, por ejemplo, en lo económico, en mi vida diaria, me está mostrando la relación de intercambio que tengo con el abstracto.

La realidad que se me presenta linealmente, en el plano físico, 1, es Respuesta a cómo me relaciono en el eje Y no lineal, y las interferencias que hay entre el 7 y el 1.

Supongamos que estoy en una situación de ESCASEZ =81. Fíjense que justamente me está mostrando esa torsión vertical que tenemos en la imagen (8), de qué forma llega a plano 1. Si mi realidad como Respuesta me está mostrando Escasez, entonces hay una Escasez en forma de carga no asumida que no he intercambiado con el Abstracto. 

Un maravilloso aporte en este punto que hizo la mexicana Rosa María Cortez Dávila en uno de nuestros talleres de “Sincronización 88”, fue decir que ella percibía la Escasez, no como algo que falta, sino como algo que me sobra.

Este punto tiene una enorme importancia, pues todo lo que le “sobra” a mi identidad, cuando lo ASUMO y permito que sea combustible para el VACÍO, estoy generando un INTERCAMBIO entre 7 y 1 que, de otra forma
, identificándome con la escasez sin permitir que ésta sea el combustible del vacío, solo me abre un espacio-tiempo o cono de experiencia, que es iniciado por la escasez y en cuyo plano 1 o realidad concreta, encuentro sencillamente el reflejo de ésta.

Podríamos decir entonces que las CARGAS asumidas, son las MONEDAS DE CAMBIO entre 1 y 7. Si no las asumo, se convierten en un PESO para mí. Fíjense que justamente muchas monedas sudamericanas se llaman PESO (Argentino, mexicano...etc.), y empieza por la letra P, que es 17, la relación de la que venimos hablando todo el tiempo, con una lógica 5, E, para la recreación de un potencial. (SO=20 16).

Ponemos la lupa en este punto para el próximo Taller Intensivo que realizaremos en Ávila el día 19-6-2016. Abriéndonos a lo que nos muestra la observación de la realidad como Respuesta a lo que sucede en nuestro acceso no lineal. 

martes, 3 de mayo de 2016

Las Sirenas

Cuando cambiamos el observador o la perspectiva desde donde vemos, la química del cuerpo se revuelve, y esto es un transito que resulta, aparentemente, insoportable. ¡Tengamos en cuenta que estamos mutando pensamientos que tienen miles de años! Nuestro cuerpo, y nuestros pensamientos y emociones, están acostumbrados a funcionar de una manera y de repente le cambiamos ese antiguo observador desde donde partía, por otro, que genera una química totalmente nueva. Por eso, es natural que durante el proceso nos sintamos mal y estemos muy cambiantes. No tengo ninguna receta para este transito, sola la idea de establecer en enlace con ese nuevo observador, para aferrarnos a él, como Ulises se aferró al mástil del barco, para no caer en el embrujo de los cantos de las sirenas.  

Paradoja

Según desde el punto de partida del pensamiento, o digamos, según desde qué tipo de “observador” estoy viendo la realidad, se determina el tipo de realidad voy a percibir.

Parece un simple juego de palabras, o una paradoja muy fina, pero es muy importante. Solo tengamos en cuenta que, primero viene mi observador y luego, percibo una realidad acorde. Es decir, uno ve lo que quiere ver, aunque sea un proceso inconsciente. Es inconsciente, pero si estoy atento, puedo escuchar mis pensamientos en mi mente. Entonces, el punto de partida para ver una realidad, o percibir la otra, es qué tipo de observador estoy “validando” en mi mente. Y entonces, si no quiero escuchar a los observadores lentos, simplemente, no los valido. No validar no es rechazar. Es decir, el pensamiento puede aparecer, no necesito controlarlo para que no exista en la realidad, o para que no lo perciba, simplemente, basta con no creerle. 

Próximo Taller Intensivo en Ávila, día 19-6-2016

Tenéis la información de todos los próximos encuentros, más detallada en: http://www.unkido.com/encuentros-grupales

Próximos Encuentros "Sincronización 88". Destinados al desarrollo de la Lógica Global Convergente. (España y on line)

En esta imagen os adjuntamos los Encuentros disponibles, tanto presenciales, en distintas ciudades de España, como las opciones ON LINE para el resto del mundo. 

Tenéis la información de cada encuentro, más detallada en: http://www.unkido.com/encuentros-grupales

lunes, 2 de mayo de 2016

34 EN PUNTO 0: EJE PARA LA TORSIÓN

La EXPOSICIÓN de tu identidad particular al VACÍO, va generando un ENGRANAJE ÚNICO, completamente nuevo y desconocido para la identidad, que activa el ROL GLOBAL de cada persona.

Ese engranaje ÚNICO tiene características exclusivas para cada persona y actúa de bisagra, o maquinaria que encaja perfectamente con el resto de engranajes que se van activando hacia este papel global.

Es, por tanto, algo que no le pertenece a la comparación. Lo que tú muestres activándolo, solo lo mostrarás tú, y lo desconoces. Tu proceso tendrá características únicas que han de ser respetadas por tu propia auto-referencia. Nadie conoce esa comunicación íntima entre el VACÍO y TÚ. La referencia externa seguirá hablando dentro de tu plano 3; no necesitas buscar callarla, sino únicamente activar el NO en convergencia,14+16=30, una mente en punto cero que deja la atención en el centro del huracán, mientras todos los elementos ya conocidos se acomodan solos, mientras se producen las torsiones que unen preguntas con respuestas. 

La identidad (4), permitiendo ese 3 en punto 0 se dice: “NO SÉ las respuestas, dejo libres todos los elementos”.

Este rol global es, asímismo, un RESULTADO de esa exposición de la identidad particular al ORIGEN, y se procesa desde instancias muy superiores a la de la identidad. No puede ser, obviamente, algo buscado desde el concreto, sino permitido para que vaya entrando en esferas cada vez más concretas que dejen un circuito abierto para su manifestación.

Se produce por INTERCAMBIO de esa identidad particular, con su percepción y cargas particulares, al VACÍO. El VACÍO devuelve una versión completamente NUEVA de todos los elementos que fueron desarticulados de la lógica lineal que los unía, para devolvérnoslo con una lógica global no lineal que no deja a ningún elemento fuera de la nueva percepción, y los UNE con la lógica del universo.

Este EJE 34 en punto cero, que deja sueltos todos los elementos de la percepción particular, es el MÁSTIL que nos mantiene enlazados a la lógica mientras la tormenta de los pensamientos se convierte en la extraordinaria TORSIÓN que encaja cada alfa con su omega.

domingo, 1 de mayo de 2016

Cómo percibimos la realidad

Podríamos afirmar que vivimos en tres dimensiones distintas, o tres puntos de partida diferente, desde estamos observando la “realidad”.

1. Observamos una realidad física y biológica, a la que llamaremos la realidad del “desdoblado”, o del virtual, el primer plano del Ser.
2. Otra realidad, a la que llamaremos la de “doble” o de la  “identidad particular”, el cuarto plano del Ser.
3. Y una tercera identidad que es el vacío, la esencia universal, nuestro origen, o séptimo plano del Ser. 

Entonces, como he dicho para poder visualizarlo, tenemos un 1º plano, un 4º plano, y un 7º plano. Ahora, continuando con la intensión del análisis, a esos 3 planos fundantes del Ser, les vamos a sumar otros planos que van a estar entre planos de la consciencia, y que agruparemos como A y B.

A. Entre el 1º y el 4º plano hay dos planos más, muy conocidos por nosotros: el 2º plano, que es el de las emociones, o circuitos del Ser. Y un 3º plano, que es el mental. Esos primeros cuatro planos constituyen una especie de programación, entonces, un programa desde venimos observando la realidad hasta el momento.
B. Pero además de aquellos 4 planos de los que somos conscientes, hay otros 2 que no vemos, o que parecen desconectados de la consciencia. El 5º plano, o el de la lógica del Ser, o de la lógica de la realidad, el que es, de alguna manera, la parte del Ser que elige la realidad que queremos ver, o que vamos a desplegar en la realidad concreta. Y el 6º plano, que es una especie de central de energía para el Ser, el plano de los potenciales a vivir.

Y como dije, por encima de estos 6 planos, tenemos un 7º plano, el de la esencia, o la nada. Este 7º plano, se puede deducir también desde la física cuántica, donde la no existencia es el origen de la existencia.

Resumiendo pues, tenemos 3 identidades para observar la realidad, y 7 planos de consciencia para observarla.

A pesar de ello, nuestra identidad particular, o 4º plano, se siente como una marca de fábrica y no quiere ceder la observación de la realidad, lo que considera su autoría. Por esto, en realidad,  observamos la realidad según los observadores particulares de la consciencia.

Y como dice la física cuántica, el observador determina lo observado.

Es decir, lo que llamamos el “yo individual” es el que nos hace sentir separados del universo, de lo global, y del resto de los planos de la consciencia.

En realidad, ese 4º plano, ha sido solo un intermediario entre aquellos 7 planos de consciencia. Un intermediario muy comprometido con la existencia y que se ha encargado de nuestros “marcadores” evolutivos, los que hemos creído necesarios para la vida en el planeta.

Como he dicho, observamos la realidad desde esta visión del intermediario, ignorando los demás planos de la consciencia, sobre todo los que son inconscientes. Por eso, aquella identidad es la que está interponiendo con la percepción totalizadora de la realidad. O sea, ha sido un techo que nos separa para poder ir más allá de aquellos marcadores, o del programa evolutivo. Es decir, solo percibimos lo que es necesario para esos marcadores.
Y como estos observadores de la realidad están dentro del tiempo y del espacio, nos resultan lentos, pesados, y tienen una carga que palpamos, o sufrimos.
Al mismo tiempo, como decía, aquella identidad le pone un dique al observador de origen, el que está fuera del tiempo y del espacio. Y como éste observador, está fuera de la existencia, puede ser más veloz que los observadores de la identidad.
Esto lo sabemos pero solo en forma inconsciente. Por eso, nos sentimos desconectados de aquel enlace con la nada, con aquel observador más veloz de la realidad.  

Nuestra identidad se ha encargando de aquellos marcadores, de la mejor forma que ha podido, con las soluciones que le ha dado la experiencia. Es decir, los observadores de la identidad, observan desde un eje horizontal, eje desde el cual no se ve desde “arriba” de la experiencia lineal. Y además, esa experiencia, como es lineal, nos separa el tiempo, en pasado, presente y futuro.

Específicamente, nuestros marcadores primarios, de los que se ha encargado la identidad, están atentos a lo fundamental y son 4:
Es decir, nuestra identidad se ha encargado de nuestra supervivencia - marcador 1-, de protegernos – marcador 2-, de medirnos con los demás, o incluso con nosotros mismos, - marcador 3- y de suplir lo que sentimos como “el faltante” – marcador 4-.

O sea, que ha tenido la difícil misión de solucionar nuestras necesidades más básicas, y tiene también el arduo trabajo de sustituir nuestro faltante, aquella nada. Sustituirla con valores, reglas, pensamientos, creencias, magia, etc. Necesarios para abrir el tiempo.

Esto ha funcionado hasta el momento. Pero, como afirma la ley del desdoblamiento del tiempo, ahora estamos ante un cierre de la apertura temporal, y este cierre, nos invita a hacer un salto de consciencia que vaya más allá de atender a nuestros marcadores, o de  nuestras necesidades fundamentales y constitutivas.
Por lo tanto, en este tiempo y espacio, ahora, podemos ir más allá de lo que lo que hemos funcionado hasta el momento, y observador la realidad, con el observadores de lo nada.

Para hacer ese cambio de la percepción y estar acordes con aquel cierre temporal, se necesita un proceso de desmantelamiento de aquel “encargado” de observar la realidad.
Por eso, cuando sentimos que queremos re-conectarnos con aquella fuente original, vamos a notar nuestros marcadores se resisten a ser independientes de la identidad, identidad que había sido como nuestros padres, cuidando nuestras necesidades más primarias.

Es decir, para que estos marcadores básicos sigan encontrando repuestas, nos sentimos obligados a obedecer a lo que dice la identidad, y a estar atentos a las soluciones que ha encontrado en la experiencia. Como estas soluciones vienen del pasado, aunque creamos estar viviendo en el presente, sólo estamos repitiendo el pasado, o viendo la realidad desde el pasado y no desde el observador más veloz de la consciencia, el que puede observar el instante presente y la comunión de los 3 tiempos, pasado y futuro, en ese presente.


Este observador de la realidad se puede percibir estableciendo un “enlace lógico” con él, y no validado lo que los observadores de la identidad ven, porque solo veremos entonces, lo programado. Pero no es necesario acallarlos con algún tipo de esfuerzo, pueden seguir hablando en un segundo plano, mientras estamos atentos a ese enlace lógico, o dicho de otra forma, a lo que dice el silencio. 

Unkido