miércoles, 29 de junio de 2016

"Corona de espinas" NEURO-LÓGICA






Referenciarse al diseño es la cosa más fácil del mundo, porque al estar insertado en la identidad de uno como PROPIO, uno puede tener la sensación de elegir, de libre albedrío, de auto-referencia, cuando hay mucha identificación con el hecho de que YO soy ese diseño, así que, hago lo que quiere ese YO, hago lo que me da la gana a mí, sí, pero ¿soy ese MÍ?

La cuestión es que en las profundidades de ese YO tenemos una especie de “corona de espinas” que es el pensamiento que nos CONDICIONA, y que hace que tengamos la ilusión de percibir que somos libres de elegir lo que en realidad nos está condicionando.

La corona de espinas de “Dios” en 4, está custodiada por la CULPA=55, que cierra o abre el acceso a este plano. Así, la persona que tiene ese círculo muy bien atado en su inconsciente, limitado por las condiciones o leyes de Dios, cuando hace algo que se sale de esos límites siente CULPA. Si no funcionalizo esa carga qué sucede?, digamos, si la cargo. Entonces, la gestiona 4, de modo que ahí tenemos la cooperación de Dios y el Diablo en planos más abstractos. (Recomiendo altamente la serie “Lúcifer”, muy ilustrativa en este sentido)

Todo lo que se sale de la Ley de Dios, lo CASTIGA el Diablo. Así, a quien siente culpa, esa culpa no funcionalizada le abre tiempo para experimentarla, de modo que proyecta un CASTIGADOR, que es el “trabajo sucio” que el Diablo le hace a Dios, personificándolo.

Digamos así, que algunos somos CREYENTES INCONSCIENTES aunque en nuestro consciente creamos no serlo, porque esas tablas de la ley se imprimieron los mandamientos.

Otra cuestión es que esa corona de espinas es una copia de las Leyes del Origen. Ante la sensación de ausencia de mi origen, plano 4 hace una copia de lo que me pertenece en esencia: armonía, amor, ausencia de conflicto, desapego material...etc.

Entonces, cuando copia, por ejemplo, el desapego material, lo que da como resultado es pobreza. A menor auto-referencia, o mayor corona de espinas, más pobreza, ya sea concreta, ya sea porque lo que tengo tengo miedo a perderlo, pues la corona no me deja ver los potenciales que me ofrecen lo que necesite en cada momento. Digamos, generalizando brutamente y con todo su margen de error para que se entienda, que el rico nos parece “malo” porque coloca la corona de espinas en otros, utiliza los valores para obtener su propio beneficio, y el “pobre” nos parece bueno porque la porta, ES los valores.

Una persona que se deja operar por el vacío va SOLTANDO todos sus bienes y sus apegos a ellos desde el abstracto, lo cual no te hace necesariamente pobre en el concreto. Una persona que se deja operar por el vacío va observando el diseño lógico que opera en el DESEO (50), y al ver sus límites y lo que lleva consigo, va soltando los deseos de forma natural, sin reprimirlos; sin embargo, desde la copia, se trata de REPRIMIR el deseo, dejando en un caldero los instintos que se salen del diseño. Y así con todo. Tenemos una Ley de Dios que trata de ser un sustituto en ausencia del Original, que se fue de vacaciones y alguien tenía que suplir la vacante.

De modo que ahora, a medida que vamos viendo nuestra corona de espinas, ésta se va “desactivando” neurológicamente, literalmente, se va desconectando la espina-pensamiento condicionante, de los circuitos de mi identidad, y dejando cada vez más espacio para que ésta se pueda conectar a la lógica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Unkido