jueves, 13 de octubre de 2016

Asumir las consecuencias.

Uno de los principales interruptores de un acceso directo con el vacío, es el bucle en el que se mete la persona que toma una deción, pero después se encuentra con las consecuencias de esa decisión, y le apabulla la perspectiva distorsionada de 4 que tiene ante la decisión que ha tomado.

Voy para allá, por ejemplo, porque tomé la decisión de ir para allá, y cuanto más propósito tiene esa decisión, más observadores de 4 van a saltar a verme. Justamente se trata de eso, de conocer la lógica de lo que me va a suceder ante este tipo de decisiones, para que pueda permitir esa patrulla de 4 sea vista sin validar, y me permita saber qué era todo aquello que me impedía ir suelto.

Esa patrulla de observadores de 4, que asaltan con las dudas, la culpa, el miedo y otros interesantes amigos, son las “consecuencias” a las que no me enfrentaba cuando no tomaba las decisiones que ahora tomo. Por eso no iba para donde tenía que ir. Entonces, me movilizaba por la patrulla, para no sentirla.

Esto es muy importante para que la frecuencia 34 global, se ponga funcional a deshacer la ley de 4. Por ejemplo, los miedos que me asaltan ante el sistema, lo que me puede pasar si me salto una norma, si me veo fuera de los límites de esas normas de 4, las consecuencias que eso tiene, no las quiero asumir, entonces no me libero de esos límites. Pero a medida que asumo las consecuencias, lo cual quiere decir que asumo a la identidad asustada ante las amenazas de 4 por no ser un niño obediente, ahí estoy empezando a liberarme de forma profunda y real del yugo de cumplir o, también, del yugo de ser rebelde ante 4, que es lo mismo.

Asumir a este patronato de observadores nos da acceso a que pasemos de una percepción mental de 3, a una percepción de plano 5.

Justamente, consecuencias suma 135.

Ahora llevamos un observador de 7 que todo aquel "asumir las consecuencias" que 4 nos proponía desde la responsabilidad y el sufrimiento, lo barre con su observación, lo desmantela para ofrecernos oxígeno y una nueva percepción. No es ya la identidad la que se EN CARGA de las consecuencias, sino 7 quien DES CARGA el potencial de la patrulla de 4 para hacer con ellos algo completamente distinto. 

miércoles, 12 de octubre de 2016

ACCESO DIRECTO 2

Está bueno no confundir al inhumano con un 4 cabreao (traduzco: “una identidad con los webos como ruedas de tractor, de que el inhumano lo maneje pacá y pallá para divertirse”). Si aún no me asumí a mi humano, porque me da carga el humano ajeno,¿cómo voy a asumir al inhumano que me habita? Y, nuevamente ¡oh, paradoja! si estoy viendo esta realidad, a mi humano cabreao, ya estoy asumiendo un poquito más al inhumano al ser consciente de lo que me pasa.

El inhumano es el que se ríe hasta del cabreo de la identidad, y a ése, no se le empieza a ver la puntita hasta que no me doy cuenta de que no es que se desmantelen los programas recreándome en lo muy liberado que estoy y en lo poco que me afectan ya las cosas
(lo cual también es cierto, y está muy bueno, pa qué nos vamos a engañar), sino que además, sigo observando en lo más profundo las raices de las ramas que he ido podando y que me hacen ir un poco más ligero. De hecho, al inhumano le gusta hacer creer al humano que está alcanzando una identidad ligera y convergente. Se lo pasa bomba con eso.

No confundamos podar las ramas con atravesar las raices.

Es de VER LO QUE ES mi diseño, desde su más profunda raiz, de lo que viene la consecuencia de una nueva percepción y sobre todo, el ACCESO DIRECTO a la conexión con el vacío.

Si no veo esto, cuando me viene el envión del vacío, ansioso por hacer de mí lo que le dé la real gana, porque sabe que puede hacerlo, me puedo creer que “voy mal”, porque no estoy tan ligero como otros, será que no estoy aplicando bien la ley.... bla bla bla. Y ahí puede ser que entre en un bucle por validar la idea de que me debería ir ligerito, y me va densito. Hago del túnel al acceso directo, un BUCLE, porque me creo la trampa de que yo no, y otros sí....

No nos engañemos, no es lo mismo estar más ligero porque las cosas me van mejor en lo lineal, porque como sigo de la manita de mami 4 me compensa con futuros “agradables” por ser un buen hijo, que estar más ligero porque atravesé y transité lo descarnado de mi trastienda, y empieza a no importarme genuinamente de qué palo viene la experiencia, si positiva o negativa, porque ya veo “algo” que hace maravillas de cualquier cosa que me pase y porque, sobre todo, solté la mano que mecía mi cuna, y lo más importante, asumí las consecuencias que soltar la mano implica.

Y sí, estar en un lugar o en otro no importa en absoluto, lo que sí importa es reconocerme en las coordenadas exactas, porque no tengo que hacer esfuerzo alguno para ser más valiente, para tirarme al ruedo del vacío, para tener un proceso genuino, más rápido o más o menos visible. Porque si me veo más cobarde que la mierda, pero sé que es un marcador, me veo un pazguato bondadoso, pero sé que es otro marcador, me veo manipulable, confundido, perdido, veo que tengo miedo de soltarme de la manita de 4... pero sé que es mi combustible, entonces el cuento es otro muy distinto. Y es precisamente de VER todo esto, que la cosa se pone a MUTAR EN SERIO. Y de forma infinitamente más fácil y menos esforzada que lo que la identidad se cree, y menos aún, mucho más sencillo que el galimatías que se hace la mente al respecto.

La identidad se dice “sí, ya está, me lancé al vacío... pero que no pase ni x, ni y, ni z, por favor Dios mío, niño de Atocha, virgen de Guadalupe! que no me pase eso...” y lo va a decir, y está INCLUIDO también que lo diga. La diferencia está en que cuando la identidad dice eso, yo me crea que ya salté al vacío e ignore la segunda parte de la frase. Cuando incluyo a la segunda parte de la frase, ahí ME ESTOY VIENDO, y verme, sabiéndome un paquete software evolutivo cagadito por las patas por el futuro temeroso que mi propio juego interno tiene ganas de seguir construyendo, permite que eso se convierta en combustible hacia otra cosa inifitamente más grande y absolutamente DESCONOCIDA para la identidad. 

El VACÍO se merienda nuestras distorsiones, y solo tenemos que marcárselas. Así la cooperación se hace jugosa, ligera, amorosa.

No es que “yo ya no tengo miedo”, no es que “yo ya no tengo un interés económico”, no es que “yo ya no me preocupo”, “a mí ya no me importa lo que piensen los demás...”, es que, veo a la identidad que le pasan esas cosas, pero las VEO despegadamente, y veo cómo el vacío hace rico combustible con ellas, así que, no las sufro en absoluto. Lo cual es muy distinto a la idea de la identidad de alcanzar un estado ideal. Veo cómo con el miedo me hace un camino de libertad, cómo con el interés de ganar dinero que me reconozco honestamente, me otorga una percepción de mi economía como consecuencia de cómo tengo nivelados interiormente mis cables, veo cómo de la preocupación por el otro hace rico guiso que libera a aquellos por los que antes me preocupaba y, sobre todo, veo que el cómo me importa lo que piensen los demás, me da una autopista a la autorreferencia.

Un TODO INCLUIDO es eso, un todo incluido: TODO.

ACCESO DIRECTO 1

Lo que no se aprende de mirar a quien tienes al lado, y comprender el propio diseño que se exalta, o se aflige, o se apena, o se... o se... no se comprende de conocer el desarrollo lógico del prefijo que tenía la antigua Yugoslavia en el año 1930, o de leernos a la gente que escribimos o hablamos de estos temas, aunque esto, paradójica o no paradójicamente, también tenga una función y una utilidad, y descubrirlo sea extraordinario.
-"Sí, ya lo sé" "eso ya lo vi" "yo ya lo tengo claro""obvio!"...
En realidad, a veces creo que esto es tan sencillo que da calambre, dentro de la absoluta y profunda complejidad que hemos creado. Me da miedo mirar, y por eso no veo. Me da miedo sentir, y por eso no veo. Me da miedo VER y por eso, no veo.
No es lo mismo saber, o darse cuenta, que VER profundamente a mi diseño operando. Ese tipo de VER no es producto de un desarrollo mental, ni de un discurso interno, ni del resultado analítico de que 3 y 24 hicieron raiz cuadrada a 8, sino que es producto de darse cuenta que el discurso interno me impide VER. No es lo mismo SER esa manivela mental (pienso, luego existo), que VER esa manivela mental.
Mientras no quiera VER dentro de mí, o siga sin asumir la vergüenza que me da equivocarme, exponerme, hacer el canelo ante los que quiero, ser el estúpido que siempre tapé... voy a necesitar una “mano que meza mi cuna”, alguien a través de quien conectarme conmigo mismo. Sí, suena incoherente, así que, la identidad lo ve en los demás, describe a los demás como ovejas obedientes, como loros de repetición, y dice “yo ya lo pasé”, “ya me solté” ”yo soy independiente” “yo no me ato a nadie” “yo voy por libre”... pero la raiz sigue absolutamente cómoda, porque ese “yo” que lo dice, está precisamente asentado en lo profundo del inconsciente atado a mami 4, en referencia externa.
Porque el culito se me aprieta, porque da mucho vértigo saber que el ACCESO DIRECTO viene atravesando por esa especie de túnel de vacío feo y frío que no tiene la compañía poética de palabras bonitas. El acceso directo me vincula aún más al otro, y me hace ESCUCHAR al otro en autorreferencia.
Ahí, en medio de la decisión de entrar ahí donde nunca entré, se gesta una Lógica extraordinaria que te permite VER el número, a la antigua Yugoslavia, o al mercado de abastos de tu ciudad, desde otro lugar absolutamente nuevo que te informa. Pero sin la interpretación mental en medio. Si la percepción del número no es INMEDIATA, si necesito pensar para entender qué me dice el número, mejor ni te molestes en perder el tiempo.
La esencia, la base del proceso, está en encontrar mi ACCESO DIRECTO. Lo demás te viene dado, con la más sencilla y amable de las percepciones: la que viene a ti.

Unkido