El negativo del Vínculo, conflictos, Legal y Legítimo (Grupo de Trabajo 16)

El negativo del Vínculo, conflictos, Legal y Legítimo
(Grupo de Trabajo 16)

Compartimos este fragmento de trabajo del grupo 16, de forma pública, para quien resuene con el tema y le pueda interesar. Muchas gracias a todos los participantes de este grupo, por su implicancia, sus preguntas y sus silencios. 

Pregunta Marcela: ¿Puedes dar un ejemplo de descubrir qué nos vincula en negativo?

-Para mí el vínculo negativo es algo completamente desconocido, pero voy a tratar de abrir lo que vengo percibiendo. O sea, lo que yo veo en el concreto son los movimientos de la lógica de ese vínculo. Por eso, la propia lógica del vínculo negativo, puede estar impulsando el rompimiento del vínculo positivo o concreto.

Digamos, en una familia, por ejemplo, que se han movido los vínculos por los valores familiares, cuidar unos de otros, protegerse, sacrificarse por el otro... reglas de comportamiento que se enseñan de padres a hijos y que sustituyen los movimientos naturales del niño, y se van instalando... poco a poco... Todo eso, se acaba convirtiendo en la familia misma. Y cuando alguno de los miembros está más disponible o conectado con el vínculo negativo, entonces va a estar más abierto a esos movimientos “diferentes” de lo que viene acostumbrada la familia. Es posible, incluso, que estos se expresen en apariencia de absoluta distorsión, porque ni la propia persona tenga los circuitos, ni la lógica para darse cuenta de lo que le sucede. Entonces empieza un rompimiento, una crisis vincular de lo establecido, que dependerá de cada caso y de las raices que tengan los formatos antiguos de relación. Por tanto, para mí el caos dentro de un determinado grupo relacional, que comienza con alguno de los miembros, moviliza el formato fijo, genera nuevas preguntas, inevitablemente. Y cuanto más dispuestos estamos a desprendernos de la forma de relacionarnos conocida, menos brutal o cruel resulta el tránsito.

La cuestión ahí, más dificil, veo, es que la persona se siente tan herida en lo profundo, que toma como ofensa lo que en realidad está haciéndole desprenderse de aquello que la está causando el dolor. Y toma como “amigo” o valor a esa protección de sí mismo, de autodefensa, que en realidad la está velando la percepción y aislando de la conexión con la conciencia de la Tierra, y consigo misma. Está utilizando un paquete de comportamientos aprendido para la defensa, y por un tiempo, se va a sentir ahí como que “tiene el mando de su vida” y antes no. Por suerte, el contexto la va a volver a movilizar de ese lugar, porque el vínculo negativo, hasta donde yo veo, su propósito no es el de fortalecer la identidad, sino la de desestabilizarla desde la raiz más profunda, para que no sea la base de las relaciones, sino para que se desmatele, permitiendo la real relación entre dos personas, no desde esta intereferencia en la que tengo que tomar una posición de resistencia para no quedar atrás del otro, o herido.

Entonces, el vínculo negativo me lleva a descubrir todo esto junto al otro, a descubrir lo que no soy, a descubrir y a aprender, tanto de nuestros rompimientos, como de nuestras reuniones, cómo es que soy internamente, qué reglas de comportamiento sostengo que buscan afianzar una posición de competencia, de protección con el otro...etc. Me enseña a tener "infinita flexibilidad", diría K. (Krishnamurti)

- Frederique: Abre un poco más por favor. 
 
Vamos a ampliar un poquito más. En una situación en un grupo familiar, en el que alguien entra a tener un desequilibrio del tipo que sea. ¿Qué sucede con el resto? Uno va a estar expresando la conexión con el legítimo (por eso se expresa como caos), y otros como el orden legal (tratando de poner una estructura, un orden).
La cuestión es, que es muy fácil ver el error, o el despropósito de lo que expresa el legítimo, porque entra, decimos en España, “como un elefante en una cacharrería”, sin estructuras, sin formas. Ahora bien, ver el error de lo legal es más sutil, porque sostiene el engranaje familiar, y se necesita. Y ver el error en lo que sostiene, es más complicado.
Entonces, los que sostienen el orden legal van a estar tratando de “educar” al legítimo, de darle normas de comportamiento para controlar eso que no saben de dónde le viene, y que no entienden.
La cuestión es que los legales se sienten tan heridos en lo profundo, y se ha puesto tantas capas de autodefensa,  que al que expresa vulnerabilidad y caos, lo toman como un despropósito al que hay que corregir, aunque en realidad está haciéndole desprenderse de aquello que les está alejando de su esencia, y en lugar de mostrar vulnerabilidad, si les domina el ímpetu de defensa del orden legal, van a hacer justo lo contrario:  defender los parámetros de comportamiento y ser emisarios de cumplimiento de este orden legal desde una perspectiva de pasado. Va a ver tan “errado”, tan “distorsionado” a aquel movimiento que revela su expresión legítima, abriendo CAOS, y esto no se acomoda con su orden “legal”, de modo que, la estructura de orden relacional legal del grupo o familia, va a tratar, por todos los medios, de que el elemento entre en ese orden, a través de la imposición de las reglas de comportamiento que conocen. En un momento dado esto se va a ver que queda corto, que no es suficiente. Entonces, en muchos casos, va a ver que quizás, lo único que le queda por utilizar desde ahí, es la imposición, o la violencia, justamente lo que criticaba de la parte “legítima”. Entra en un campo de sus propias actitudes, que desconocía, se ve obligado a entrar en aquello que tiene negado a sí mismo.
Esto sucede porque el que tiene el impulso legítimo es incapaz, aunque quiera, de acatar esas reglas de comportamiento arcaicas, y quizás tampoco va a poder explicar en principio lo que le mueve, porque es un movimiento muy inconsciente. Para los legales que sostienen valores, lo van a ver como “traicionero”, poco detallista...etc., aunque el legítimo no está pensando en ofender, o en no tener en cuenta, sino que lo que está es abriendo algo que está muy por encima de las formas para con el otro. El que sostiene los valores tiene que entender esto, para que esos sentimientos de ofensa sean desmantelados, en lugar de que se afiancen y trate de cambiar al otro desde la validación de la ofensa. Al que está conectado con lo legítimo, solo sabe que no le sirven, aunque lo intente. Y el resto eso al principio no lo va a entender, porque si están sosteniendo el orden legal, es porque no les cuesta tanto, y entienden que, “igual que yo me sacrifico y hago cosas que no me gustan, hazlas tú”, suponen que el otro no quiere hacerlas, pero no es así, porque el legítimo, aunque quisiera, tiene su sensibilidad conectada a algo que, la rudeza del legal desde el pasado, lo aturde y lo vuelve literalmente loco (de ahí vienen enfermedades mentales). 


A quien va a expresar el caos que precede a la expresión legítima, se le va a pedir que cometa el error que cometen los otros (que se coarte a sí mismo), en lugar de que aprovechen para ver cómo de atados están al orden legal en referencia al pasado. 

Otra cuestión, veo, es el de entrar en el orden legal con perspectiva de futuro, pero si no vemos los errores de estar en lo legal desde la perspectiva de pasado, simplemente, me meterá en lo legal el mecanismo de siempre. Lo legal desde el futuro puede mutar, desde el pasado necesita rompimientos del contexto para que mute. Si está sostenido con perspectiva de pasado, son revoluciones concretas en el contexto las que impulsan a que se mueva, o directamente a romperlo. La entrada en lo legal con perspectiva de futuro, aunque aún se me queda muy lejos, lo que entiendo es que es muy distinto, porque hay una entrada a propósito sabiendo que la modificación de lo legal se hace desde instancias que me trascienden, y que no es una búsqueda desde la identidad de acomodar lo legal nuevamente a los gustos de una identidad, ahora revolucionaria, disfrazada pero, al fin y al cabo, identidad. No. Sería dejar paso al orden legal en flexibilidad y movimiento, que se ajuste al propósito de la Tierra misma, y no de ninguna identidad intermediaria. 



El orden legal toma como “amigo” o valor a esa protección de sí mismo, de autodefensa, que le va a validar y aplaudir el contexto, que en realidad la está velando la percepción y aislando de la conexión con la conciencia de la Tierra, y consigo misma. Está utilizando un paquete de comportamientos aprendido para el empoderamiento de su identidad, para afianzar su modo de vida, su status quo, y por un tiempo, se va a sentir ahí como que “tiene el mando de su vida”, y tiene que imponer ese orden para establecer un equilibrio en su contexto, en el que sienta que tiene el mando de sus propios movimientos, porque es el propósito lineal de ese solar positivo. Por suerte, el contexto la va a volver a movilizar de ese lugar, le va a pinchar el globo, porque el vínculo negativo, hasta donde yo veo, su propósito no es el de fortalecer la identidad, sino la de desestabilizarla desde la raiz más profunda, para que no sea la base de las relaciones, sino para que se desmatele, permitiendo la real relación entre dos personas, no desde esta intereferencia en la que tengo que tomar una posición de resistencia para no quedar atrás del otro, "en inferioridad de condiciones". Así, el "todopoderoso" solar positivo se empieza a ver que se queda muy corto en el plano, que aquellos pilares de movimiento en la vida que tenía, no le sirven más, y entonces, ante ese reconocimiento de que sus movimientos y lo que conoce, fracasa, es cuando empieza a dejar espacio para lo nuevo, para que se filtre ese negativo.


Comentarios

  1. disculpen.. que entienden Uds por el Negativo de Vinculo? que seria un vinculo negativo o uno positivo?

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    Respuestas
    1. el negativo del vínculo sería la parte no expresada, el positivo es lo expresado, lo conocido. por ejemplo, en una relación, lo positivo es la forma en que conocemos que nos relacionamos, lo negativo es la forma potencial de relacionarse, que aun no conocemos.

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